Los que se meten bajo la oscuridad del faldon

viernes, 17 de julio de 2009

La tormenta perfecta - 17 de Mayo de 2009

Video del usuario de youtube: redencionysalud

Patero de las Maravillas - Juanito (Maikel)


Bueno, Juan.. Maikel para los amigos. Esta te la debia. Aquí tienes tu entrada, que es la primera hablando de costaleros. Ya te pasaré la cuenta cuando proceda, jajaja. Mientras tanto, yo no he visto un costalero más humilde, güeno, obediente y cumplidor... a lo que se mande, como siempre. Es un placer y un honor ir contigo bajo la oscuridad del faldón de pasos como:

- Domingo de Ramos - La Señora del Darro - (Las Maravillas de María) Patero Primera Izquierda

- Lunes Santo - El Señor del Rescate - (Las maravillosas manos de Dios) Segunda Corriente Derecha

Al menos estos dos días no nos los quita nadie.
Un abrazo desde la oscuridad de este faldón.

Pd: el Maikel es el de azul, jajaja... el otro es un servidor vuestro... ataviado de costalero con los colores del Granada CF... esto tendra su propia entrada. Al tiempo...

Una historia de Amor y Sacrificio

Una historia de Amor y de Sacrificio.

Cada primavera, sale Jesús a las calles de Granada, con inmensa Gloria y porte Real, asombrando a todo el mundo incluidos los escépticos y los agnósticos. Se pasea durante unas horas por las calles de algún barrio al azar, y se reencuentra consigo mismo, mientras atraviesa silenciosamente las naves catedralicias. Y con esa infinita dulzura que desprende y atesora, se nos presenta en Granada al llegar la primavera, y a todos los que esperamos que se repita una y otra vez la misma historia. La que tantas veces nos han contado y en la que tantas veces hemos sido participes, inconscientemente la mayoría de las veces. Una historia de Amor y de Sacrificio.

Una historia con “R” de Redención con mayúsculas, que los cofrades celebramos como solo sabemos hacer nosotros, fruto de siglos de aprendizaje, de fe, de cristianismo y de catolicismo que se hace por unas horas evangelio vivo en las calles. De devoción y apego a nuestras tradiciones. Una historia que muchos no entienden, y que pocos aun comprendemos. Una historia que no es otra cosa que la manera de “presentar” ante los ojos de los demás, los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, hijo único de Dios…….. Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero……

Con “R” de Realeza….. con “R” de Redención….. con “R” de Rescate

Y digo bien, que Jesús se nos presenta. Porque Él se hace presente y penetra en nuestras retinas de lleno, impactando en las conciencias dormidas, mientras de fondo se vislumbran parajes de ensueño que por un momento nos transportan a una tierra lejana… Jerusalén… Y Jerusalén se hace Elvira, y su Realeza entra a lomos de un borrico dócil y alegre, acompañado de algarabía y sabia nueva, juventud divino tesoro, y de un bullicio gentil que lo aclama, mientras accede a Granada atravesando arcos, pórticos y corazones, entre palmas y ramos de olivos…… ¡Hosanna, hosanna!.. Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel”……..

Él sonríe, pues aun sabiendo lo que le espera, la multitud de niños que lo acompaña le hacen olvidar por un momento su irremediable destino. Y ahí es donde está y reside su grandeza. Es un hombre, bueno, un niño grande, al que le cuelgan los pies del borrico, tanto que casi los lleva arrastrando por el suelo, y así quiso presentarse ante nosotros en Granada. Porque en el fondo Jesús desprende una humildad serena y amiga, que nos hace fijarnos en Él y anclarnos a su mensaje cual ancora plateada fondeada en la mar majestuosa de sus palabras y en el cielo infinito de sus promesas.

Y así comenzó todo…… y así lo hacemos saber cada primavera a los cofrades de Granada.

En mis hermandades Jesús ya no muestra esa sonrisa en sus labios. La misma con la que entro entre brisas cuasi veraniegas y susurros del agua, que en nuestra ciudad es espejo del alma, donde se miran los niños, con los ojos abiertos de par en par, buscando la imagen de un cristo que mas adelante verán ajusticiado y no comprenden el porque.

En nuestra cofradía de lunes santo, más bien no se vislumbra ningún atisbo que nos haga el presagiar que Jesús nos vaya a mostrar ninguna sonrisa más. Esta se ha ido borrando consumida por la maldad del hombre, aquel mismo que lo aclamaba tan solo un día antes. Cuantos de nosotros lo hacemos a diario. Cuantas veces le fallamos y lo que es peor, lo seguiremos haciendo. Nuestra condición humana es tan mezquina y tan ruin, que solo postrarnos ante su dulce mirada nos estremece el alma y nos encoge el corazón. Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandisima culpa.....

Mientras tanto, en la Magdalena su divina majestad, aquel que entro a lomos de un borrico entre la alegría y los cánticos de su pueblo, ahora se encuentra ante la terrible soledad que muestran los condenados a muerte. Tan solo unas horas antes, se encontraba rodeado de amigos, cenando e impartiendo misterios que en tardes de domingos de ramos, hacen catequesis plástica del sacrifico de su cuerpo y de su sangre…… signo inequívoco de unidad y banquete pascual, en el que el alma se llena de gracia y nos acerca un poco mas a la vida eterna.

Ahora mientras escucha desde el interior de la fortaleza romana, el clamor de un pueblo que pide su crucifixión, se encuentra solo, abatido, azotado, humillado, burlado, escarnecido y maltratado. Pero se encuentra solo. Y en su infinita y eterna soledad, recuerda……

“…Esa noche era distinta. Una noche de luna llena, de claridad serena y silencio eterno que dejaba escuchar el canto de los grillos en Getsemani, mientras daba un paseo entre olivos comendadores. Desde el cenáculo donde había impartido una vez mas su magisterio se dirigió al monte a orar, presa de un pánico “humano”, que a duras penas podía disimular ante sus apóstoles. Mientras paseaba, un halo de misterio recorría las murallas de la antigua Jerusalén, en las que se avistaban las luces de las muchas casas aun encendidas en las que celebraban la pascua o fiesta del paso, en la que festejaban su escape del cautiverio de manos de los egipcios. Que cosa mas curiosa…. celebraban de noche una fiesta con “R” de Rescate del pueblo judío por mediación de Dios (Yahvé) y escasas horas mas tarde hacían Cautivo al mismísimo Hijo de Dios…

Jesús mando descansar a sus discípulos bajo las sombras inquietantes que la luna proyectaba entre los inquietos olivos, movidos por una suave brisa con tintes sombríos y maléficos, y se retiro unos pasos para orar. Sus presentimientos se convertían en angustia y aunque estaba preparado, su condición humana lo volvió frágil, débil…. ¡Abba, Abba, aparta de mi este cáliz! Pero la tentación y la bajeza del ángel caído no pudo hacer mella en su corazón. ¡Hágase en mí, según tu voluntad!..... En su agonía en aquel huerto legendario, sudo sangre, anticipo de que su misión en este mundo estaba a punto de ser cumplida.

Mientras despertaba a sus apóstoles, los cuales quedaron dormidos, un tumulto luminoso los sorprendió en medio de la noche. Un tropel de gentes, encabezadas por un conocido del Maestro se acercaba entre el olivar, antorchas en mano, buscando como a un ladrón a quien días antes oraba en el templo sin nada que esconder, solo mostrando su preciosa sonrisa y sentando cátedra con cualquier palabra salida de su boca. Judas se le acerco, le llamo Rabí y consumo su traición con un beso. Un beso en la mejilla de Jesús…. De nuestro Jesús del Rescate…… “Judas, Judas, con un beso entregas al Hijo del Hombre”. Al momento se abalanzaron sobre el los guardias del templo, armados con sus bastones y cuerdas, y lo apresaron al albor de las tinieblas.

Jesús seguía recordando en ese patio romano, aborto en su soledad, las lágrimas vertidas de camino a la casa de Anás, el Suegro de Caifás, cruzando el puente del Cedrón, atravesando empinadas escaleras, atado de pies y manos….. No fue ni por asomo, igual que cuando atravesó corazones y pórticos, arcos y empedrados a lomos de un jumento que hacia las delicias de los mas inocentes.

Llegaba el momento…… uno de los que nos marcan como cofrades y más en nuestra cofradía de lunes santo. En esa casa, Anás y algunos de los sacerdotes del templo lo interrogaban y le increpaban con falsos testimonios, pero el no contestaba…. hasta que uno de los Sumos Sacerdotes le pregunto: ¿Eres tu quien esta agitando al pueblo??

Jesús respondió: ¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me oyeron en el templo. Ellos saben lo que he dicho... aquel fue el momento.

El momento que nos marco a todos y que nos marca cada vez que nos acercamos a la parroquial de la Magdalena. Justo tras pronunciar esas palabras, Jesús, nuestro cristo maniatado, humilde y totalmente entregado, fue golpeado en su rostro, en su mejilla, con un palo. Los guardianes del templo solían utilizar este arma, para golpear a la muchedumbre que se agolpaba en el Templo los días en que se realizaban las ofrendas. Un golpe, seco, duro, sin miramientos, atizado con la habilidad de un ejecutador acostumbrado a estas lides y que dejo en el Señor un moratón que aun hoy es visible. Que hoy día se hace verdad, como dice bien un buen amigo, en su amoratada mejilla, en la mejilla mas bonita de Europa (va por ti pregonero).

No contentos con el trato dispensado a Jesús en casa de Anás, lo trasladaron ante Caifás. Al salir de aquella casa, junto a un fuego se encontraba Pedro. Sus miradas se cruzaron y en aquel momento que increpaban a su pescador de almas, este negó por tercera vez conocer al nazareno. En aquel mismo instante el gallo cantó.

Amaneciendo y aun maniatado en todo momento, fue llevado ante la presencia de Caifás. Jesús respiraba el aire fresco de la mañana, mientras sentía la suave brisa que anunciaba un nuevo día, la cual aliviaba el dolor de su mejilla maltrecha. El regusto a su preciosa sangre, escamándole la garganta. Los primeros regueros de su santa y pura pigmentación de hemoglobina, cubriendo su ya maltrecha barbilla. Por el camino, los hombres que lo custodiaban se mofaban de Él y le golpeaban. Le tapaban la cara y le preguntaban: ¿Quién es el que te ha pegado?...

Ya en el Sanedrín y con todos los ancianos del pueblo reunidos, Caifás después de escuchar con atención todas las falsas acusaciones que se hacían contra Jesús, promovidas por el y sus sacerdotes se atrevió a preguntar, y poniéndose en medio del patio, se acerco y le dijo: ¿Eres tú el Mesías? ¿El Hijo del Bendito?........ Aquellos segundos se hicieron eternos y Jesús, levantando la mirada contesto:

¡Si, Yo soy!.... -dijo mirando directamente a Caifás.

Y veras al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Padre...

Caifás rasgándose las vestiduras clamó: Ya lo habéis escuchado. Llevémoslo ante Pilatos.

Ya en el Pretorio, cuando Pilatos fue informado, dejo pasar al reo, mientras los sumos sacerdotes se quedaban fuera, para no ser contaminados. Pilatos salio fuera y les pregunto: ¿Qué acusación traéis contra este hombre? ¿Para que me lo habéis traído aquí? Le respondieron que lo traían porque era un malhechor y que se autoproclamaba Rey de los Judíos. Nosotros no podemos dar muerte y según nuestras leyes es lo que se merece por blasfemia.

Pilatos al escuchar esto, entró donde estaba Jesús, lo observo, se fijo en su maltrecha mejilla (como todos) y le pregunto: ¿Eres tú el Rey de los Judíos, tal y como aseguran estos sacerdotes del Sanedrín? Jesús le respondió: Si yo soy. Pero mi Reino no es de este mundo.

¿Osea que eres Rey?- le increpo Pilatos. Tú lo dices- respondió Jesús. Para esto he nacido y para esto vine al mundo. Para dar testimonio de la Verdad…

y Pilatos extrañado, le corto repentinamente presguntandole al Señor y así mismo:

-¿Qué es la Verdad?

Pilatos no encontrando culpa alguna en este hombre, según las costumbres romanas, les comento a los sacerdotes que ya que tenían la costumbre de soltar a un preso por la Pascua Judía, tenía en calabozos a Barrabás. Sacando a Jesús a las mismas escalinatas pregunto al pueblo allí congregado:

-¿A quien queréis que suelte? ¿A Barrabás, o a Jesús?......

Los gritos a favor de Jesús pronto fueron calmados por los seguidores del sumo sacerdote, los cuales con una ira y una rabia inusitada, gritaban a favor de Barrabás.

Pilato, mando retirar al reo al interior de la fortaleza, y lo mando azotar, pensando que esto calmaría los ánimos de los allí presentes. Fue azotado en el patio de caballerizas de la fortaleza romana. El castigo fue brutal y desmedido. Normal, las fuerzas de ocupación romana no se encontraban todos los días con la papeleta de azotar a uno que se proclamaba Rey de Israel.

Una vez azotado, lo revistieron con un manto purpura y lo coronaron de espinas y los soldados se burlaban de el diciéndole: ¡Salve, Rey de los Judíos!

Pilatos al ver a Jesús tras el azotamiento, dijo: ¡Ecce Homo! Y lo presento al pueblo, esperando que este se apiadara de Jesús. Yo no encuentro en él ninguna culpa- dijo Pilatos. Tomadlo vosotros y crucificadlo. Los Sumos Sacerdotes le recriminaban al procurador romano: Nosotros no podemos dar muerte. Pero está escrito. Y según esa ley debe morir, porque se hace pasar por el Hijo de Dios.

Volviendo a entrar en el Pretorio, Pilatos volvió a preguntarle a Jesús de Nazaret: ¿Quién eres?, ¿Por qué no me contestas?, ¿No sabes que tengo el poder de Crucificarte o el de darte la libertad?

Jesús, una vez más, pese al escarnio al que había sido sometido, con una dulzura y una bondad infinita, respondió: No tendrías potestad alguna sobre mí, sino se te hubiera dado desde lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti, tiene mayor pecado que tú.

Pilatos, asombrado de la majestuosidad de sus palabras, sintió dudas y buscaba la manera de poder soltarlo, así que entro en la fortaleza dejando solo a Jesús. Seguía Pilatos fijándose absorto en su mejilla ya amoratada. La imperceptible soledad de nuestro Señor, maltratado, esperando la sentencia de muerte que nos redimiese de nuestros pecados y que rescatase nuestras almas, es la viva estampa de la verdad suprema, cuando Jesús se pasea por las calles de un barrio con gracia.

Y este Jesús, solo, golpeado en su mejilla, azotado, humillado, revestido de purpura y coronado de espinas, en su soledad del pretorio antes de que Pilatos dictara a regañadientes sentencia, es el que nosotros, los cofrades del Rescate nos encontramos cada vez que vamos a la Magdalena. Cada vez que miramos alguna foto que inunda las estancias de nuestras casas. Cada vez que abrimos la cartera. Cada vez que se nos coge un pellizco en nuestros corazones y nos acordamos de Él. Por muy lejos que nos encontremos. Siempre se nos aparece la inconmensurable presencia de su Soberana Realeza y Eterna. Jesús del Rescate es efigie suprema del Dios hecho Hombre, que camina por calles empedradas de corazones, antiguas, con cierto sabor de aquel que se cree ya perdido, pero que emana efluvios sabios y castizos en cuanto paseas por ellas. Magdalena…… barrio bendito y señero, por donde Cristo derrama su “Gracia” y Rescata almas cada lunes santo.

Yo así te siento, y te veo siempre en ese momento de tu pasión ¡Oh, Dulce Jesús del Rescate!

Rescate con “R” de Realeza, con “R” de Redención, con “R” de “RESCATE"

SIEMPRE RESCATE

CHRISTIPASSIO.-

Pd: esta entrada, tuve el inmenso honor de poder realizarla en el blog de mis amigos Redentoristas. Espero que os guste, y por eso la hemos "rescatado", nunca mejor dicho. Dedicada a todos los que alguna vez se estremecieron ante la mirada de Jesús del Rescate y Verdadero Señor de la Parroquial de la Magdalena.

jueves, 16 de julio de 2009

Fiestas del Carmen en Almuñecar

Hoy, resguardado bajo la oscuridad que me permite este faldón, rebusco en mi memoria, la poca que tengo, la que se remonta inexorablemente a veranos calurosos al amparo de unas manos viejas, pero lisas y tersas después del daño que el paso del tiempo y su trabajo como sirvienta en casa de señoricos le ha dejado de tanto como las ha usado.

Terno siempre oscuro, contrapuesto siempre por una sonrisa blanca, como su pelo blanco, ajado y recogido en un pequeño moño. Su eterna mirada, clavada esa mañana en el calendario. Tengo que llamar a mi hermana, se dice para sus adentros. Es temprano. Apenas son las ocho de la mañana y ella lleva desde el alba en pie. La casa ya esta recogída, y un olor a limpio inunda mi dormitorio, en el que el elegante y claro sol de la mañana sexitana apenas logra entrar por estar la persiana bajada. Seguro que ella la echo anoche para que no pasara frío y entre sueños creo recordar que también intento taparme. ¿Frío en Almuñecar en el mes de Julio?

El olor a limpio se confunde ahora con el de la leche calentada en una pequeña hornilla, ajustada a las medidas de su minúscula pero coqueta cocina. Salto de la cama, y antes de ir al cuarto de baño le doy un beso enorme, de los que salen del alma y salpican centellas en la cara de quien lo recibe. Sus manos acarician mi cara y su beso me desea sin palabras, el más feliz de los días junto a ella. Solos los dos, desayunamos después de lavarme al menos la cara. Su sonrisa y sus conversaciones inundan el salón, donde en una mesa vieja de pino, pero grande como su corazón estamos sentados uno al lado del otro. Detrás, un mueble con un sin fin de cajones, los cuales ya han sido explorados por mi en sus pocas ausencias. Platos llanos, platos hondos, porcelana vieja, fuentes de cristal verdes y azules, vasos de cristal, jarras de barro y manteles de cuadritos, el mantel enrollado de hule, las Galletas de la cajita holandesa, esas que huelen y saben mejor y muchos dulces.... ¡Ah! y galletas maría, las de toda la vida.

Son ya cerca de las nueve de la mañana. Hay que ir al mercado municipal, el cual se encuentra a escasos metros de la calle Sevilla, en plena Avenida de Andalucía. Recuerdame Francisquito, que tengo que llamar a mi hermana Carmen cuando volvamos de la compra...

Esas escaleras que aun siendo un primero, se hacían a veces interminables para sus pobres bronquios, mientras las bajábamos despacio, como dos artistas de cine en plena gala de los Oscars... And The Winner Is... The winner yo siempre lo tuve claro. Fue mi Abuela la que se gano a pulso ese premio, tener el Oscar a la mejor interpretación de abuela y madre. ¿Jurado?, yo solo y mis recuerdos.

Después de salvar, no con ciertas dificultades aquellas abundantes y altas escaleras nos aventuramos por el Mercado. Sí, digo bien, aventurarnos, pues para mi era como ir de excursión por un pequeño parque acuático, donde te paras en todas las cristaleras y pegas la nariz hasta que el vao no te deja ver... y todo para ver "los pescaos". Era fantástico ver y observar a aquellos hombres curtidos por el sol y con la sal impregnada en sus retinas. Yo quedaba absorto pero siempre cogido de su mano. ¿esto que es?... ¿y este otro?... ¿y aquel tan grande, como se llama?... lo dicho, una aventura a la que cada día iba preparado para aprender tanto como pudiese mi cerebro retener.

Pero aquella mañana era distinta, ellos no estaban. En el mercado sus puestos estaban cerrados. Solo algunos locales de flores, carne y fruta abiertos esa mañana, y algunos de estos hombres de tez morena y blanco pelo, que permanecían cubo en mano apostados en algunas de las esquinas del mercado. Haciendo el agosto en pleno mes de julio... en Almuñecar eso se suele hacer durante mas meses al año. De esto ultimo me dí cuenta ya bastantes años después.

Abuela ¿donde están estos pescadores hoy?, ¿porque no están en el mercado?, ¿es que ya no hay peces en la mar?... y mil y quinientas preguntas más de aquel que cree saberlo todo y aun no sabe de nada.

No, hijo mio, no. Como se va a quedar la mar sin peces con lo grande que es y el miedo que a mi me da. Están de fiesta, Francisquito. Hoy es el día de su patrona. Y en su barrio están de fiestas. Esta tarde te llevaré a ver a la virgen, que la montan en una barca y le dan un paseo por San Cristóbal, hasta llegar al Peñón del Santo. Veras que bonito y allí estarán "los marinos".

Ahora, ya con la edad y asimilando como buenamente puedo su marcha, me doy cuenta de el trabajo que le costo ese día a esta mujer, llevar a este que os escribe a ver a la virgen. Había que atravesar media Almuñecar, subir escaleras, bajar escaleras, recorrer todo el paseo hasta pasar el santo peñón, y seguir un poco mas hasta poder ver de cerca la llegada de la patrona de "los marinos". Y porque no podía mas, que si no seguro que me hubiese llevado al mismo barrio donde esos hombres de tez morena vivían. Barrio blanco donde los haya, opuesto totalmente el color de sus habitantes de piel curtida y arrugada, pitillo negro en la comisura de los labios y la sal incrustada en la retina. Barrio Marinero que toca el cielo casi con las manos y con unas temidas escaleras que jamás hubiese subido mi abuela. Ya las subí yo por ti y desde lo alto supe cuando llegue a la cima, que estabas conmigo aquel 16 de julio pasados mas de veinte años desde aquella mañana de julio. Inolvidable. Como tú, Abuela... esa mañana inolvidable como tú.

Feliz día del Carmen y felices fiestas en el barrio de los Marinos de Almuñecar.


El nombre más Universal de María



Buenos días, y felicidades a las Carmenes, Carmelas, Carmeluchis, Marias del Carmen, etc, etc.

Os dejo una entrada, que he podido leer esta mañana y que me ha parecido interesante.

En ella, D. Julio Rodrigo Peral, sacerdote y colaborador de la Cadena COPE, nos habla de los orígenes de dicha advocación, siempre ligada a la orden carmelitana. nos habla de cruzados liderados por Brocardo, durante el siglo XIII, los cuales decidieron retirarse al Monte Carmelo. De ahí la advocación del Carmen, que como tambien nos comenta en su breve intervención, es el más universal de los nombres de María.


Que tengais un feliz día del Carmen... Marinero y Carmelitano...

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Foto cedida por Victor Ovies, de su web www.granadaphoto.com

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