Los que se meten bajo la oscuridad del faldon
martes, 6 de marzo de 2012
Adoración... (extracto Pregón Oficial Almuñecar)
martes, 16 de marzo de 2010
Undebel... al Diós de los Calés...II
Ya es de noche, y Tú lo sabes
que eres Cristo del Consuelo.
Las farolillas casi desiertas
ponen sombra a Tu madero,
y Tú con los ojos cerrados
aclamado Dios verdadero,
te abrazas a la muerte
como un gitanillo bueno.
Por fandangos Lorca a la luna,
la dibuja como un espejo
y la noche pinta aceitunas,
al Darro con sus reflejos.
Por el Paseo de los tristes,
quieren ver todos los ciegos
y tocar las cicatrices,
que te rompieron los huesos.
En el Sacromonte los Gitanos,
tienden su desespero.
unos en sus guitarras,
los otros sobre su pelo
y las mujeres en sus banastas,
tejen sudarios blancos
para ponerlos sobre Tu pecho.
Al llegar al peso la Harina,
otra vez el desconsuelo
verte morir en Granada,
siendo el Rey de los cielos.
Y allí un gitano cantaba
además de pedirte salud,
a medida que te acercabas
entre rezos en multitud.
Al estar cerca de Tu semblanza,
dijo el gitano de luz.
“Quiero poner en mi palabra
una triste plegaria,
que corra en la brisa del sur.
Hoy te descolgamos,
de paredes de enseñanza
y aunque alguno lo veamos,
como una ofensa que araña.
Otros en esta hazaña,
dicen ver más lejos que Tu.
Bien pudieron de Tus espaldas
¡Gritaba el gitano andaluz!
Pues hace dos mil años que arrastras,
quitarte solo esa Cruz.
lunes, 15 de marzo de 2010
Gracias, Amigo, Hermano y Cofrade...
"...Quizás sean tiempos difíciles, Cristo del Consuelo, estos que nos han tocado vivir. En este país “laico” que aún busca sus señas de identidad entre grises nubarrones, por donde el sol, apenas es capaz de poder introducir su dedo para iluminarnos. Menos mal, que estas Tú. Una y mil veces para recordarnos que Tu cruz, nos llevó a la Redención del ser humano. La más hermosa clarividencia de un Dios que fue capaz de dar su vida, tan solo por amor y únicamente por amor. Hoy el olvido, el egoísmo, las envidias y el poder, nos alejan más allá de donde Tus doloridos ojos pueden llegar a vernos tras de las rejas injustas de las espinas. ¡Que daño os pregunto puede haceros una Cruz! Si además, la única amenaza existente si así lo fuera, lleva clavada sobre ella más de dos mil años…
Este pregonero y así lo pregona, no puede dejar vacío este atril únicamente con su palabra lírica. Lo siento no se hacerlo de otra manera, y me consta, que otros que pregonan y que disimulan el verso, a la vez recurren al poema, un tal vez, para beber agua, o quizás quien sabe si es que estas nobles maderas, hacen nacer poetas a los que no lo son y así acreditan o pretenden que quien lo son, omitan el verso tras de sus palabras.
Este pregonero, no puede callar y así no lo hace. Y exigir del cofrade que lo somos todos, seamos el ejemplo vivo de la catequesis y evangelización en las calles. Que sentido amigos míos, y que sentido Cristo del Consuelo, tendría hoy mis palabras, si a la vez en este pregón que es vuestro, no tuviera la osadía de entonar un “mea culpa” si de lo que digo, poco siento y de lo que siento poco digo. De igual forma, ¿que sentido tendría ocultar nuestra cara bajo la seda de un capillo?, si nuestra alma no oculta el odio cada vez que nos miramos a la cara. Que sentido cofrades y amigos. Por que los hay, que mientras a Ti Cristo del Consuelo o bajo otras advocaciones divinas, ruegan pues con su palabra, mientras no sueltan el mazo de la prepotencia. Todos debemos dar ejemplo, pero un ejemplo en mayúsculas. Cofrades de a pié. Que llenamos nuestras calles de colores con nuestros espigados capillos. Costaleros, que os dejáis la piel en cada chicotá bajo el tesoro de las trabajadoras donde encontrasteis como yo, el cielo por primera vez. Dar ejemplo de vida, dentro y fuera de los pasos. Recordar que sobre la acera, hay más de mil costaleros que una vez pensaron como vosotros y hoy cumplen la condena del olvido, por parte de algunos y a fuerza de otros.
Juntas de Gobierno. Sed sensatas en vuestras decisiones. Porque Gobernáis corazones, a menudo sujetados con el hilo invisible, con el que sustentan las almas que fueron engendradas para sentir y amar en el nombre de Cristo. No andamos en tiempos para escoger cristianos. Hermanos Mayores, fundamentad con vuestro ejemplo. De Hermanos y de Mayores. Gobernáis la dinastía de vuestros cofrades y vuestra benevolencia, caridad, amor y perdón debe ser el mayor de todos y seréis justos. Que sentido pues, puedo hallar en mi pregón, imaginaos, sin el, aquello que siento, lo callara y lo que callara, fuera pasto de otro verso en los mentideros de otros lares.
Cofrades al servicio de Dios y de la Iglesia. Comprometidos desde el primer día y clamando justicia, para quien hoy nos persigue e intenta que nuestra fe, sea incapaz de mover una sola montaña. Estar alerta. Nuestro compromiso no es fácil, pero recordar que en tan ardua tarea, hombro a hombro y paso a paso, como aliado tenemos al Cristo del Consuelo y a todos aquellos otros Cristos bajo las advocaciones granainas, más hermosas. Con semejante aliado ¡Jesús! Quien teme perder una guerra..."
Undebel... al Diós de los Calés...


Cuando la primavera desnuda su muerte ante la primera oración esclava de la pasión y el verso, dos clavos de amor, se retuercen entre la fragua de sus pies doloridos… Gitanamente muertos y dolorosamente heridos sobre el nudo tácito, que hace chirriar la madera. Y nuevamente son dos, las luces de mis veinticuatro horas. Las del día, diluyendo colores entre las fuentes con sus aguas revoltosas, y las de la noche, dibujando estrellas sin nombre en el universo del sueño y la plegaria.
Y son dos los ojos para mirarte, encarnecido la tarde del Miércoles Santo, y dos los palos con los que el tambor redobla entre bordones y cornetas a cada paso que das, y cada segundo que mueres nuevamente por amor. Y son dos y no más, los ladrones invisibles que a tu derecha e izquierda, se alzan sobre el Gólgota de esta Granada de piedra, que a veces se esconde sin decir nada o para decirlo todo sin abrir la boca. Son dos Tus manos entre abiertas, clavadas y despojadas de cualquier caricia, atravesadas por otros dos clavos al tronco del suplicio, de donde lo divisas todo. Son dos y no más, los ríos por los que navega el suspiro de Tu respiración marchita. Dos el norte y el sur. Y otros dos, el este y el oeste. Y solo serán más de dos, cuando formen la otra Cruz, y sean la brújula de nuestras indecisiones.
Dos caras la moneda con la que pusieron precio a tu prendimiento. Dos puertas abajo en la Catedral, por la que Tu presencia se hará infinita. Entrando desde Pasiegas y saliendo por el Perdón. Dos motivos Cristo Gitano del Consuelo, entre otros no lo se, para ponerme bajo Tus plantas y pregonarte otra vez…
Ya ves, las circunstancias
nos volvemos a encontrar,
yo dibujándote palabras
lo más cerca del altar.
Y Tú en tu mástil de madera,
esperando que te quieran
y deseando perdonar.
Por eso eres Rey de justos
y no hallaste tu reino en la tierra,
pues aquí el que más tenga
siempre se niega a escuchar.
Que amar es otra materia
que a veces sin estudiar,
te premia con diploma en la gloria
aunque tengas dinero demás.
¡Que gitano de Risueño!
¡Que Cristo por desenclavar!
Mientras los versos de Machado,
te siguen buscando en la mar.
Pues ya ves las circunstancias,
nos volvemos a encontrar.
Por dos veces mi Cristo bueno,
que te vengo a pregonar.
José Manuel Rodríguez Viedma - 2010
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