Los que se meten bajo la oscuridad del faldon
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lunes, 6 de marzo de 2017
miércoles, 2 de noviembre de 2016
¿Dónde está Dios?
Un hombre pregunta...
¿Dónde está Dios?... Se ve, o no se ve.
Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire y en el agua.
Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire y en el agua.
Dios está en el mar y, a veces, en el templo;
Dios está en el dolor que queda y en el viejo que pasa,
en la madre que pare y en la garrapata,
en la mujer pública y en la torre de la mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza.
Dios está en el dolor que queda y en el viejo que pasa,
en la madre que pare y en la garrapata,
en la mujer pública y en la torre de la mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza.
Es verdad que Dios está en todas partes,
pero hay que verle, sin preguntar
que dónde está,
como si fuera mineral o planta.
Quédate en silencio,
mírate la cara.
El misterio de que veas y sientas, ¿no basta?
Pasa un niño cantando,
tú le amas:
ahí está Dios.
pero hay que verle, sin preguntar
que dónde está,
como si fuera mineral o planta.
Quédate en silencio,
mírate la cara.
El misterio de que veas y sientas, ¿no basta?
Pasa un niño cantando,
tú le amas:
ahí está Dios.
Le tienes en la lengua cuando cantas,
en la voz cuando blasfemas,
y cuando preguntas que dónde está,
esa curiosidad es Dios, que camina por tu sangre amarga.
En los ojos le tienes cuando ríes,
en las venas cuando amas.
en la voz cuando blasfemas,
y cuando preguntas que dónde está,
esa curiosidad es Dios, que camina por tu sangre amarga.
En los ojos le tienes cuando ríes,
en las venas cuando amas.
Ahí está Dios, en ti;
pero tienes que verle tú.
De nada vale quién te le señale,
quien te diga que está en la ermita, de nada.
pero tienes que verle tú.
De nada vale quién te le señale,
quien te diga que está en la ermita, de nada.
Has de sentirle tú,
trepando, arañando, limpiando,
las paredes de tu casa.
De nada vale que te diga
que está en las manos de todo el que trabaja;
que se va de las manos del guerrero,
aunque éste comulgue o practique cualquier religión,
dogma o rama.
trepando, arañando, limpiando,
las paredes de tu casa.
De nada vale que te diga
que está en las manos de todo el que trabaja;
que se va de las manos del guerrero,
aunque éste comulgue o practique cualquier religión,
dogma o rama.
Huye de las manos del que reza, y no ama;
del que va a misa, y no enciende a los pobres
una vela de esperanza.
Suele estar en el suburbio a altas horas de la madrugada,
en el Hospital, y en la casa enrejada.
del que va a misa, y no enciende a los pobres
una vela de esperanza.
Suele estar en el suburbio a altas horas de la madrugada,
en el Hospital, y en la casa enrejada.
Dios está en eso tan sin nombre que te sucede
cuando algo te encanta.
Pero, de nada vale que te diga
que Dios está en cada ser que pasa.
cuando algo te encanta.
Pero, de nada vale que te diga
que Dios está en cada ser que pasa.
Si te angustia ese hombre que se compra alpargatas,
si te inquieta la vida del que sube y no baja,
si te olvidas de ti y de aquéllos, y te empeñas en nada,
si sin porqué una angustia se te enquista en la entraña,
si amaneces un día silbando a la mañana
y sonríes a todos y a todos das las gracias,
Dios está en ti, debajo mismo de tu corbata.
si te inquieta la vida del que sube y no baja,
si te olvidas de ti y de aquéllos, y te empeñas en nada,
si sin porqué una angustia se te enquista en la entraña,
si amaneces un día silbando a la mañana
y sonríes a todos y a todos das las gracias,
Dios está en ti, debajo mismo de tu corbata.
GLORIA FUERTES
miércoles, 26 de octubre de 2016
De trinitarias maneras...
Han pasado casi tres siglos, y aún parece que no hemos aprendido nada.
Seguramente, sea más bien "que no hemos querido". Han pasado ya casi tres siglos, y aún me preguntan, que hace el Señor en Besapié. Gustosamente contesto, una y otra vez, y no me cansaré de hacerlo. Así, al menos, daré cuenta de que las cosas no se hacen por gusto, aunque en el gusto esté el hacer bien las cosas.
El pasado día 24 de octubre (tenía que ser lunes), se celebraba el Solemne Besapié a Nuestro Padre Jesús del Rescate (para mí, el Señor de Granada), y se celebraba en 24 porque "por necesidades pastorales de la Parroquia de la Magdalena", no se pudo celebrar en su fecha, que es el 23 de octubre. Bien, hasta ahí, todo parece normal. Pero continúan las preguntas... ¿y qué pinta el Rescate en Besapié un 23 de octubre?

Pues no pinta nada más y nada menos, que es Festividad de Cristo Redentor, o también llamada Fiesta del Santísimo Redentor, vinculada a la Orden Trinitaria desde 1734. Sí, han leído bien. 1734, que ya ha llovido. Concretamente, un 11 de diciembre de 1734.
La Sagrada Congregación de Ritos "para promover más la devoción hacía el Santísimo Redentor, cuyo título es venerado en la Orden Trinitaria "de un modo especial", concedió a los Trinitarios Descalzos el oficio y misa del Redentor para el 23 de octubre. Actualmente, después de la última reforma litúrgica, este día tiene para los Trinitarios la categoría de "fiesta" Trinitaria del Santísimo Cristo Redentor "Día del preso y del cautivo".
No es por otra cosa, por la que se realiza un Solemne Besapié a Jesús del Rescate, cuya advocación ligada a la orden, viene a significar lo mismo que Redención, o Jesús Redentor. Este es el principal motivo de nuestra celebración, y mucho más aún, desde que pertenecemos como Cofradía Trinitaria a la Confraternidad de HHyCC Trinitarias de la Provincia Trinitaria del Espíritu Santo, también denominada España Sur.
Orgullosos de nuestro pasado, de nuestra historia, y orgullosos de seguir dejando el legado histórico a nuestros cofrades, sean hermanos de la Cofradía del Rescate, o no, y a los que tengan que venir. De hecho, la advocación Rescate o Redención significan y son lo mismo. Es por ello que también muchísimas imágenes con la advocación de Redención o Redentor celebran actos extraordinarios en esta festividad. 23 de octubre.
En mí Cofradía, (Jesús del Rescate) de la que soy hermano desde noviembre del 2003, desde hace ya unos años venimos trabajando para recuperar en Granada y sobre todo en el entorno más directo de nuestra Cofradía, la Historia y el Legado de la Orden Trinitaria, tuvieron presencia conventual en Granada en dos conocidos conventos, la Santísima Trinidad (hoy solo queda la fuente que estaba en el claustro, y que no es otra que la que da nombre a la plaza, Plaza de la Trinidad) y el Convento de Gracia, sito en la plaza del mismo nombre. Y en esas estamos, tratando de recuperar para Granada, parte de sus historia, escrita con carisma trinitario, con historia trinitaria y con carácter trinitario.
Y entre todas estas cosas, está la recuperación del Solemne Besapié y de las ofrendas de claveles rojos que se le hacían a aquella imagen del Verdadero y Milagroso Jesús Cautivo y Ultrajado de Moros Rescatado por los Padres Trinitarios Descalzos y que se veneraba ya en Granada allá por 1718. De trinitarias maneras...
Han pasado casi tres siglos, y aún parece que no hemos aprendido nada...
Otro día, os hablaré de los años que el Señor del Rescate, estuvo en el Convento de Trinitarios Descalzos de Gracia... ahhh, ¿que tampoco sabías que estuvo el Señor en Gracia?... ainssss... pobre "desgraciado"...
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miércoles, 19 de octubre de 2016
Los porqués... Orla del Solemne Besapié a Jesús del Rescate octubre 2016 - Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate
Muchas veces, nos preguntamos los porqués de las cosas. Pues bien, aquí en esta entrada que ni pensada, les voy a explicar un poco a ustedes, el porqué de que me gusten los lunes...
Y lo voy a hacer a través de una Orla. Un nuevo trabajo de Patricia Mesa, cofrade del Grupo Joven del Rescate, y que será la Orla del Solemne Besapié en honor al Señor Trinitario de Granada, que no es otro que Jesús del Rescate. Sí. digo bien. No es otro. Es Señor de Granada, y además, Trinitario. Casi ná!!!
Pues bien, os voy a tratar brevemente y en pocas líneas, su significado. Porque tenerlo, lo tiene. Como todo en esta vida.
Empezamos...
Es una Orla, diseñada, pensada y dibujada con muchísimo cariño. El que nuestros jóvenes (qué ya son el futuro de nuestra hermandad) le ponen a todo lo que hacen. Patricia, ya diseñó este año y para nuestro querido Lunes Santo, la Hoja del Libro de venia, con la que pedir permiso a las Autoridades, para poder realizar Estación de Penitencia en la SIC Metropolitana de Granada.
Esta vez, Patricia nos deja una Orla especial y extraordinaria, para el Rescate y para toda Granada. Ejecutada únicamente con motivo del Solemne Besapié a Nuestro Señor del Rescate, por la Festividad de Cristo Redentor (también denominada Fiesta del Santísimo Redentor) y tan ligada a la devoción trinitaria de Jesús Nazareno Rescatado.
Y como no podía ser de otra manera, repleta de símbolos trinitarios y que nos acercan una vez más, el enorme y fantástico legado, que esta orden nos dejó en nuestra ciudad, siendo Jesús del Rescate, uno de sus mayores legados, si no el mayor. Y llena de detalles de nuestra Cofradía, de nuestra Sagrada imagen y de nuestra ciudad. Granada.
Arriba y coronando la orla una pareja de juveniles ángeles, sujetan, uno, el pañuelo que se utiliza para limpiar el carmín de los besos de las muchas mujeres, madres, retoños y abuelas, devotas y feligresas del barrio de la Magdalena, que posan suavemente con sus labios los miles de besos que Jesús del Rescate lleva ya impregnados en los nudos de su madera, durante cientos de años. Siempre la misma costumbre. La misma historia. pero siempre diferente. Diferentes madres, y distintas las hijas y nietas. Y las que están por venir. Y además del carmín, limpian las muchísimas lágrimas y plegarias en silencio, que se filtraron por las grietas de una madera santa, que perdona y reconforta a todo aquel que con el corazón se acerca a su capilla. Lágrimas de hombres y mujeres de Granada. También ese pañuelo recoge todas las esperanzas, rezos, ilusiones, sueños y peticiones que nuestros hermanos le hacen en cada Besapié a Nuestro Señor Jesucristo. Rescate y Redentor del Mundo, y vecino de la Magdalena. Seguramente, ese pañuelo quedará impregnado por el sudor de manos trabajadoras, que se acercan siempre que pueden, o aprovechan el mediodía, en aquellos horarios que sus quehaceres laborales les dejan libres: "hay que visitar al Señor, que está en Besapié, y si el trabajo no me lo permite, me acercaré en cuanto salga de trabajar y lo veré antes de volver a la empresa"... cuando sabe perfectamente que su mediodía es entre las dos y las cinco de la tarde, y aunque pierda un ratico pá comer, el ver al Señor, le llena más que cualquier otro plato de comida. No pasa nada,... La Magdalena está abierta, como es menester. Horario ininterrumpido, desde las diez de la mañana, y hasta las diez de la noche... Qué menos, si viene a verte toda Granada!!! (o todo el que quiera y así lo desee)
Ahh... y el otro ángel, que ya me olvidaba de él, sujeta los claveles rojos. A este juvenil angelito, lo llamaremos "el de la ofrenda". Que si ya es bastante ofrenda un rezo ante El Señor, y un beso en su sagrado pié izquierdo, siempre adelantado, también es gran ofrenda, el tradicional clavel rojo que los devotos y cofrades del Señor de todo un barrio, van dejando a sus pies durante todo el día. También aparece en una jarra, un clavel sólo. Como Jesús en su Soledad. Cómo Jesús del Rescate en la penumbra de su capilla. Como Jesús del Rescate, Sólo en su Soledad en el Sagrario. Como Jesús sólo ante la Cruz. Como estaremos todos llegados el día ante Dios, Nuestro Señor. Solos y ante Él. Un solo clavel rojo, es símbolo mucho más que grande, tan grande, como para llenar una sola entrada en un blog, un libro entero con todas sus páginas por escribir y toda una vida. Por eso, llevar claveles rojos al Señor del Rescate es mucho más que un simple gesto de ofrenda y amor hacía Él. Es una tradición trinitaria, por supuesto, vinculada sobre todo a la figura de los Medinacelis, Cautivos y Rescatados. Claro... Jesús del Rescate, es todas esas cosas juntas... y si no te lo crees, busca su calle en los aledaños de la Plaza de Gracia, que lo mismo te sorprendes... y llevar claveles ya no sólo en sus Besapiés Extraordinarios (23 de octubre y primer viernes de marzo), si no también, cada primer viernes de mes en nuestros Cultos Mensuales Ordinarios (aunque en muchísimas localidades españolas, es prácticamente durante todos los viernes del mes). Y así, retomamos poco a poco y de nuevo, nuestras tradiciones y legados. Aquellos que muchos dieron ya por perdidos, pero que siempre han estado ahí. Tradición y legado que nos dejaron aquellos frailes de negra capa con capucha, blanco pecho y cruz roja y azul. Aquellos hombres, muchos de ellos santos (como por ejemplo San Miguel de los Santos, que estuvo en Granada) y que tuvieron la grandísima fortuna de pasear por primera vez a Jesús del Rescate por la ciudad de Granada un 18 de marzo de 1718, desde el extinto Convento Calzado (cruz patada) de la Santísima Trinidad (ya no queda más que una parte del Claustro, en lo que hoy es la Plaza de la Trinidad, que por algo se llama así) y transportarlo en procesión de entronización, hasta el Convento también Trinitario de Gracia (cruz sencilla), donde ya estaba la Orden Descalza y que ojalá a días de hoy siguiese en manos de quienes lo levantaron y le dieron sentido. Seguramente, y con todo el respeto del mundo, quiero pensar, que Gracia, sería "otra cosa", y que la impronta y el trabajo de una Orden como la Trinitaria, sería muchísimo más reconocida en esta ciudad, en la que estuvieron tantísimos años asentados. Si recuperaron sus antiguos conventos en otras localidades, ¿por qué no aquí?... en fin. La Pela es la Pela... o eso dicen...
También, está presente el carácter Sacramental de la Cofradía, algo que muchísima gente desconoce, incluso dentro de la propia cofradía, pero que está ahí, presente, en llama viva siempre encendida cual lucerna que nos alumbra el camino, desde hace muchos años. No ostentamos título alguno (aunque algunos podíamos tener ya más que de sobra), pero es que tampoco nunca se ha pedido. No portamos cera roja (cosa que jamás entenderé en las Sacramentales, ya que el color de la cera en este caso, siempre debería de ser BLANCO). Pues aún así, un nutrido grupo de hermanos de la Cofradía, asiste cada día 28 del mes, al Turno de Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento, llamado también Turno de la Santísima Trinidad (nada es por casualidad)... y cuyo turno, dirigen los Padres Trinitarios de la Casa de la Trinidad en Granada. (lo dicho, nada es casualidad)
Otro detalle, es la representación en la Orla del Espíritu Santo, ya que nuestra Cofradía, pertenece a la Confraternidad de Hermandades y Cofradías Trinitarias de la Provincia Sur de España, llamada también, Provincia del Espíritu Santo... Las cosas de la "Santísima Trinidad", que ni entendemos, ni entenderemos jamás...
Detalle precioso, el Cordero, muerto y sacrificado, cual Jesús del Rescate que se entrega y se da por Amor a toda Granada, para redimir a todos sus ciudadanos por todos los pecados, los de todos, y nos rescata de la muerte, porque el que muere en Él, nunca muere si no que vive para siempre. Y el doble detalle de la doble peana sobre la que descansa el cordero entregado. Los que conozcan un poco la hornacina del Señor del Rescate en la Magdalena, se habrán dado cuenta enseguida del detalle. Los que no, pásense por la Iglesia de vez en cuando (por allí no se comen a nadie), y busquen la doble peana sobre la que siempre se asienta la imagen de Jesús Redentor, bajo la trinitaria advocación de Rescate. Jesús Nazareno Rescatado (si miramos este nombre en su completo sentido, y nos transportamos casi trescientos años atrás, y no lo hacemos con los ojos cofrades vidriosos y a veces tan adulterados de esta última época, veremos que un Jesús Nazareno, no tiene porque llevar siempre una Cruz al Hombro. (ojo a este dato, que cualquier día, también os cuento otra cosa)
Por otro lado, los escudos o insignias. empezamos por la izquierda (impar) siempre por la izquierda, ya que a la derecha siempre se haya sentado el Hijo, a la diestra del Padre. Nosotros a la izquierda, (no busquen paralelismos políticos, pues no es el caso. Ni nunca lo será). Pues bien, a la izquierda, la Cruz Patada, perteneciente a la antigua Orden Trinitaria Calzada. Ellos fueron los custodios de la imagen del Señor, una vez entregada y antes de que saliese por primera vez a las calles de Granada, para ir desde su Convento Calzado de la Santísima Trinidad (del que ya tan solo nos queda la fuente del claustro, en lo que hoy es la Plaza de la Trinidad) en procesión de entronización hasta el Convento Descalzo de Gracia, el cual podemos admirar hoy en día (algo cambiado, eso sí) en la Plaza de Gracia. De esto ya os he hablado, pero lo haré mucho más durante estos meses que nos quedan hasta la fecha. Recuerden. 18 de marzo de 1718. Pronto hará de esa efemérides, trescientos años.
A la derecha, el escudo de nuestra Cofradía. El que lleva dando impronta y refugio a nuestra hermandad desde su fundación allá por un 26 de septiembre de 1925. Precisamente, fíjense que nada es por casualidad, que la primera reunión de nuestros hermanos cofrades de aquellos años, una vez ya aprobada la Fundación de la Cofradía del Prendimiento de Jesús (a saber lo que se habían tomado la noche en la que fuesen a darle título a la recién creada cofradía del lunes santo) fuese un 23 de octubre de 1925. Lo dicho, nada es de casualidad. ya hablaremos también más a fondo del escudo, porque contiene detalles, que muchos o han pasado por alto, o no han querido ni siquiera ponerse a pensar. Bueno, será que soy muy curioso,... no sé... pero ya hablaremos, en cualquier otra entrada del blog, del escudo de la Cofradía del Rescate (menos mal que les dio por cambiar y rectificar el título a la cofradía, porque si eso es hoy en día, con lo cabezones que somos los actuales cofrades, léase yo el primero, el Señor se queda con lo del Prendimiento, y ya estoy yo viendo el olivo por Puentezuelas. A gracias Dios, que no)
Y abajo del todo, el grandísimo Lema de la Orden Trinitaria "GLORIA TIBI TRINITAS ET CAPTIVIS LIBERTAS", o lo que viene a ser lo mismo que "GLORIA A TI TRINIDAD Y A LOS CAUTIVOS LIBERTAD". Rotundo. Directo. Claro y Conciso. Duro. Muy duro, tanto de asumir, como de ejecutar. La Redención de Cautivos. El Rescate de prisioneros. Libertad para todos, sean de la religión que sean. Del color que sean. O de la escala social que sean. Simple y llanamente, LIBERTAD. Algo tan difícil hoy en día, que ni siquiera los que nos creemos libres, y viviendo en libertad, verdaderamente lo estamos...
Todo ello, como ya os habréis dado cuenta, rodeado de "granadas". Fruto y símbolo de una ciudad que adora a Jesús del Rescate. Ciudad Trinitaria que fuera, es y será. Ciudad del Señor de la Magdalena, el Cristo de todo un barrio. Barrio que cuando llegan estas fechas, se moviliza, porque el fervor popular, nada tiene que ver con el cofrade, aunque ambos muchas veces se enganchen a la misma teta que les dio y les da aún de mamar. Ciudad Trinitaria para un Señor que es Señor Trinitario de la Ciudad. Y quizás, solo por todo eso, quizás... por eso llamen a Jesús del Rescate, EL SEÑOR DE GRANADA...
Quizás...
Todo el trabajo y el mérito es para nuestra hermana, mi hermana, Patricia Mesa (dicen que algo tendrá el agua cuando la bendicen, y tu estás bendecida por la Salud, y por eso eres quizás mucho más hermana mía y así lo siento, pequeñaja). Yo solamente me he limitado a poner texto a la Orla. Y a insertar en el hueco superior, un detalle del dibujo de la Hoja de Venia que Patricia dibujó para este pasado Lunes Santo 2016, y que podéis observar en la Orla ya completa, que se está distribuyendo a través de las Redes Sociales y Vías de Comunicación Oficial de la Cofradía en estos días previos al Solemne Besapié.
El Señor Trinitario de Granada nos espera este próximo día 24 de octubre. la Magdalena (Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, como le gusta que la nombremos a nuestros Párroco y Consiliario D. Francisco) estará abierta de par en par, desde las 10 de la mañana y hasta pasada la misa de las 9 de la noche, que por cierto, la oficiará el padre Fr. Manuel Cánovas García, Ministro de la Casa de la Santísima Trinidad de Granada.
Y Granada, como ya va siendo tradición, responderá a la llamada del Señor. Toda Granada está llamada, a besar su sagrado pié izquierdo siempre adelantado. Toda Granada está invitada a llevarle claveles rojos como ofrenda. Y si no eres de besar, ni de regalar flores,.. joé, no pasa ná...
Pásate, el Señor te espera,... siempre... de una manera o de otra...
Somos Rescate. Somos Trinitarios. Somos Granada
Pd: ¿Y aún me preguntas, por qué me gustan los lunes?
lunes, 10 de octubre de 2016
Retomar el pulso...
Venía yo queriendo retomar el pulso a mi blog, durante mucho tiempo. Hacía días, semanas, meses, incluso más dos años, (la última entrada fue un Viernes de Dolores de 2014, 11 de abril, para ser más exactos), que la idea rondaba y rondaba, pero no me decidía a escribiros (aunque he de reconocer que muchas veces, no fue a vosotros a los que me dirigí en su momento). Y así pasaban los días, negro sobre blanco en el calendario, y no encontraba realmente la oportunidad de deciros "Hola", o de simplemente, conseguir juntar en estas lineas perfectamente alineadas, las palabras unas detrás de las otras, para expresar cualquier idea, pensamiento, experiencia, recuerdo, vivencia, oportunidad, sentimiento, nostalgia, alegría...
No sabía de qué, cómo, o cuando hacerlo. No es que estuviese falto de ideas, pero quizás si de motivación. Pero no era una falta de motivación general, si no más bien, que mi motivación en todo este tiempo ha sido otra, y en ella he estado dejando proyectados todos mis esfuerzos día tras día. Ahora, una vez ya andado un buen trecho del camino y echando como siempre la mirada atrás, para saber quién soy, de dónde vengo, y tener más claro hacía dónde voy, me ha llamado... y he decidido volver a destapar el tarro de tinta invisible, con el que intentar volver a sorprenderos, de vez en cuando. Quizás no lo consiga. Quizás tampoco lo consiguiese con anterioridad. Quizás...
Quizás sea, porque es lunes, y me encantan los lunes. Eso ya es una cosa que todos deberíais de saber. No me he escondido nunca. Como que me gustan los impares, siempre. Todos. Unos más que otros, pero en definitiva, todos los impares, como todos los lunes. El "Lunes" me parece un día maravilloso, lleno de nuevas metas y destinos. Los lunes, no son el comienzo de una nueva subida y escalada tortuosa de esa hipotética montaña que algunos me queréis hacer creer que son las semanas. Esas semanas que por lo visto para el resto de los mortales terminan un viernes, con el consabido inicio del fin de semana. Que va!!!... los días son días, y todos pasan, como pasaron generaciones enteras bajo su mirada, humilde y gacha, bajados los párpados, como quien evita mirar un futuro que está escrito, y que sabe que va a suceder. Es más. Lo abraza, lo quiere, y da hasta el último aliento de sus pulmones, para que así se cumpla...
Por esa sencilla razón, me encantan los lunes. Porque están repletos de fuerza. De Amor. De camino. De metas. De principios. Y mientras nos quede un principio, hay que darlo TODO, todos los días. Independientemente de que color marque la fecha en un calendario. Sin mirar más que fijamente al presente con los pies en el suelo, y los bolsillos repletos de ilusiones renovadas. Pero sin olvidar jamás todo el pasado y sobre todo, lo aprendido. Los lunes son siempre el comienzo de todo. No es un día más. Simplemente tú decides que significado le pones a un lunes nuevo. Lunes es tan solo una palabra. Pero cada uno, la escribe como más le gusta. Y yo la pinto de Rescate... Siempre Rescate...
Lunes. Esa palabra impar de cinco letras distintas, que yo disfrazo de sentimiento, de percepción trinitaria y redentora, y la hago distinta. Le doy un carisma, una impronta, un sentido. La adorno de letanías, de poemas y de canciones. La visto de tradición e historia. Le doy la vuelta tantas veces como quiero, hasta que caigo en la preciosa locura de sumar lunes y ser siempre impar. Sí. Los lunes son impares, y por eso también los adoro. Y por si fuese poco, la banda sonora de mis lunes, desde hace ya unos cuantos de muchos lunes (que jamás serán suficientes), son los destellos apenas imperceptibles de sus sonrisas. Sonrisas que madrugan acariciando levemente las paredes de nuestra casa, tras despojarse lentamente de las sábanas aún calientes. Sonrisas que son posadas con suavidad sobre la bandeja donde reposa el café caliente de la mañana, mientras se escucha lejano y sordo el goteo cercano de la ducha templada recién cerrado el grifo. Sonrisas convertidas en caricias con las que me despierto los lunes... qué benditos son los lunes, desde hace ya tantos lunes, que a veces ni recuerdo, cómo ni cuando empezó todo...
Pero una cosa si que sé, porque siempre la he sabido. Te adoro. Como adoro los lunes. porque vais juntos de la mano. Como siempre en el fondo te he Adorado. Porque has sido tú, quien has cambiado por completo mi vida. La has dotado de sentido. La has completado, completamente. La has cubierto de alegrías y de tanto Amor, que a veces los lunes ya se me quedan pequeños. Y me has dado cientos de miles de nuevos lunes con motivos para sonreír. Para ser feliz. Para seguir creciendo. Para ser mejor. Para no dejar de creer. Para saber que mis pasos junto a los tuyos, guiarán los pasos que tengan que venir. Para no desfallecer. Para nunca arrojar la hipotética toalla a la esquina de un hipotético y patético ring que es para muchos la vida, mientras que para nosotros no deja de ser un milagro. Un milagro que da comienzo cada nuevo lunes. Para saber que cuantos más lunes vengan, mejor será... y que la vida, jamás nos dejará de sorprender, pues se abre paso nuevamente, con la sonrisa de un nuevo lunes...
Y como Amo lo que hago, jamás podrán borrar esa sonrisa de mi cara cada vez que salgo a la calle un Lunes. El reflejo de la sonrisa en mis comisuras está marcado cada lunes. Siempre son nuevas esas sonrisas. Sonrisas mágicas, llenas de vida, plenas, adorables y sin estrenar. Yo estreno nuevos lunes, y me los visto de lo que me place. Quizás porque en el fondo, los lunes me pertenecen por derecho propio. Porque quizás llegó un día en el que me los gané. Y me coloqué la medalla junto al pecho, para poder decirle a todo el mundo, que Adoro los Lunes, como te Adoro a TI.
¿Y aún me preguntas tú, por qué a mí me gustan los Lunes?...
¿Será por que Sale un Lunes el Señor a la calle?... ¿Será porque te llevo tan dentro, que te me escapas por los poros de la piel, y te conviertes en sonrisas en mis comisuras y miradas de soslayo?... ¿Será por eso, Señor, que los Lunes son "sagráos"?...
Será... será... será...
viernes, 11 de abril de 2014
El Viernes que te quita los dolores...
Es curioso, pero es así. Hoy es el Viernes que te quita los dolores... siendo de eso mismo. De Dolores. Es curioso, pero llegado este día, el corazón se desboca al galope y lástima que no tengamos en Granada unas vísperas más acordes con lo que está por llegar... mañana, sábado, un día insulso después de un tremendo viernes. Y no un Viernes cualquiera. Por que no lo es...
Hoy sale el Señor a la calle. Y eso es "sagráo"... además de Vía-Crucis a celebrar por nuestra ciudad, de terminar de retranquear pasos que harán estación de penitencia esta próxima semana, cada uno con su hermandad, con su gente y hasta algunos, con sus barrios, hoy es jornada santa, por que sale el Señor a la calle...
Y aun a sabiendas que el Lunes que viene lo tendremos sobre la cerviz, listo para perdonar los pecados del mundo, de todo el mundo, con humildad y con esa sublime soberanía que desprende, hoy es día de disfrutar. De tenerlo más cerquita. Tanto, tan cerca, que casi puedes tocar su bendito pie izquierdo adelantado, cuando te pegues a ese costero y tu hombro roce la horquilla que atraviesa de punta a punta su peana de Vía-Crucis...
Hoy si que está cerca el Señor. Aunque es engañosa la estampa, pues al estar tan dentro de uno, más cerca ya no te cabe. Dentro. Estallando en cada acción que realizas diariamente. Sintiéndolo tan dentro, que ya no te quepa más en el pecho. Sabiendo, que con cada mirada, cada roce, cada abrazo y cada sonrisa que lleves en las comisuras de tus labios, o dejes en las de los demás, El está presente... siempre...
Entonces... entonces podrás decir, sin temor ninguno a equivocarte, que también se es costalero del Señor... podrás decir, sin miedo ninguno, que eres portador del Señor... que lo llevas contigo... que sientes lo que siento yo, al verlo cruzar el dintel de la Magdalena, con esa responsabilidad del que cuida de su Señor por que está en la calle, muchas veces tan solo, como solo se vio aquella noche en Getsemaní (en Hebreo גת שמנים y en Arameo גת שמני)...
Así que cuando lo veáis esta tarde-noche pasear sobre los hombros de sus hermanos, sean costaleros o no, pues siempre estará el hecho de ser hermano muy por encima del ser costalero, pensad que todos podéis llevar un cachito de El Señor, cada día, a diario, sin costal que nuble la mente, ni tape los ojos. Sin faja que aprieta los riñones y terse la espalda. Sin zapatillas que se tercien, ni pantalones con bolsillos cargados de tarjetas de sitio... pensad, que todos sois portadores de Fe y de Rescate. Que todos, seáis de donde seáis, y sea cual sea vuestra condición, en el fondo, sois de El... así de fácil, y de complicado a la vez. Responsabilidad y Honor...
Quizás no me he explicado bien, o quizás no os queráis enterar, pero llegado este viernes, que es viernes de Dolores, a mi se me quitan todos... es curioso... pero así es...
¿Será por que sale El Señor a la calle?... ¿Será por que te llevo tan dentro, que te me escapas por los poros de la piel, y te conviertes en sonrisas y en miradas de soslayo?... ¿Será por eso, Señor, que este viernes es "sagráo"?...
Será,... será... será...
Pd: También realizarán su Vía-Crucis de Reglas, las Hermandades de Santa María de la Alhambra Coronada, Penas de San Matías, Jesús Despojado y el Santísimo Cristo de los Favores. A todos ellos, que tengáis un Viernes de Dolores maravilloso, al ladito del Señor... y dejarlo pasar, a dentro... muy dentro de ustedes. Esa es la mejor manera, de llevarlo para siempre... y a todos los que realicen cualquier acto o culto en esta jornada, recordad... el Viernes de Dolores, es ese viernes, que te los quita tós!!!...
AMÉN (que así sea)
jueves, 3 de abril de 2014
De toda la vida...
De toda la vida... porque así empezó todo... y a la historia me remito... una historia que comenzó años atrás, pero que en 1986 tomó definitivamente forma, concepto, y alma... llegaba la Salud a Granada. A Salesianos y a su Cofradía de Penitencia (esto es otra cosa, de la que hablaremos algún que otro día. De la penitencia en mi cofradía)... Y entonces llegó Ella. Como os decía. Año de Nuestro Señor de mil novecientos ochenta y seis. Y así es la historia. De toda la vida. Desde que yo tengo uso de razón "cofrade" y comencé este periplo jartible y a veces tan mal recompensado, de tener una vida en torno al movimiento de las cofradías de penitencia...
Desde que me postré y me rendí ante tus plantas, como decía y dice aún hoy en día, aquel canto que desde mi niñez lleva sonando cual soniquete temprano de cada mañana, en cada clase, en cada misa de días veinticuatros y en cada letanía que de vez en cuando hasta me sorprendo a mi mismo recitando... "Rendidos a tus plantas, Reina y Señora, los cristianos te aclaman, su Auxiliadora"...
Y a eso llegaste a mi vida. Para auxiliarme. A mi, y a todo un colegio. A mi, y a mis seres queridos. A todo un barrio y a toda una ciudad entera. Llegaste, para no dejarnos solos jamás en el camino de la Vida. Para colmar de Salud a todos nuestros seres queridos, y como no, a todos los hermanos de Tu cofradía. Y con ellos y por ellos, a través de ellos, repartir Salud a manos llenas, caminando al son de la fe, detrás del Verdadero Perdón de los Pecados. Tu hijo, el Señor de la Redención. Muerte y salud salesiana. Auxilio de Cristianos y Redentora de Almas... queridísima Virgen de la Salud. Nuestra y Señora...
Y por eso, porque es y fue así de toda la vida, yo no te conozco de otras formas y hechuras, más que de las que deben de ser. Por muchas veces que cambien tus maneras de vestir. Por muchos rostrillos y sayas nuevas que ya estrenases, o que estrenes con el venir de los años, y que siempre están por llegar. Por eso, y porque yo aprendí a quererte así, no me hago a la idea de verte cada Jueves Santo, de otra manera que no sea como siempre te vi... como siempre te recuerdo, y como debería siempre de ser...
Como siempre te vi. Como siempre te recuerdo. Y como te veo cada vez que cierro los ojos, y me acuerdo de Ti... Saya blanca y manto azul. Saya del color del sudario que atravesados pies, lino y madero, sostiene en ese paño de pureza infinita, manchado con toda la sangre vertida por el Perdón de nuestros pecados, al Mismo Hijo de Dios... Saya blanca, como inmaculado blanco sin mancha fue tu vientre, por siempre Amén. Saya blanca, como las sonrisas de tus hijos, cuando por primera vez se acercan a Ti, en las misas del colegio. Sonrisas infantiles y benditas todas ellas. Sonrisas blancas que resuenan por los pasillos salesianos de un colegio que debiese de ser germen y semilla para las generaciones futuras de los cofrades que continúen con el camino de tu Hermandad... Sonrisas. Sin maldad ni contrastes... simplemente blancas... Saya blanca del color del blanco roto de tu dolor, por un corazón atravesado al saber que tu hijo acaba de morir por todos nosotros. Saya blanca, rota y sucia, de correr por el camino del monte calvario... ese Gólgota que trepaste como las locas, queriendo estar siempre lo más cerca de EL...
Saya blanca, Señora. Madre mía de la Salud. Tu y tu saya blanca. La de siempre. La de toda una vida. Cualesquiera de todas las blancas que hayas tenido. No pido ni una en particular, ni la otra por ser de tal o de cual. Me da igual incluso, quien te la regalase o quien te la bordase, pintase o cosiese... eso me da hasta igual. Lo que no me da igual, es que cuando TU salgas a la calle, cada Jueves Santo, no salgas con tu saya blanca... la de toda la vida... sea la primera, la última, o la que esté por llegar, para revestir la pasión hecha cintura de mujer, bendita entre todas las mujeres...
Saya blanca, la que te da la impronta que siempre tuviste. Saya blanca y manto azul. Manto azul, salesiano. Manto azul de un cielo claro y limpio con el que tantas veces nos pusimos en la calle, al llegar esas tardes de jueves santos. Manto azul, del cielo en el que se cuelgan ya tantas miradas de los ojos que ya nos faltan, y que todos sabemos que están contigo, allá donde tengan que estar. Manto azul, como el capillo de nuestros hermanos, que avanzan y dan luz al Señor, y que te marcan a lo lejos, el reguero de la fe de unos hijos con muchos metros por delante que andar, formando hileras que en la noche te permitan no salirte del camino, para dar con El al llegar la madrugá...
Manto azul y saya blanca... como siempre fue, y como siempre debiese de ser...
Yo no hablo de que Tu no tengas otras sayas, de otros colores, en otras tonalidades, para eventos especiales, para diversos cultos y demás actos litúrgicos, como debe de ser así también. Yo no pido que se quemen las que no sean blancas, en el patio del colegio. No. Y creo que esto es algo que debo de dejar bastante claro, porque después hay "cá uno", que es mejor decir las cosas, y pisar con pies de plomo, no vayan sus señorías a cogérsela ahora, con papel de fumar. Todas las sayas que ya tengas, buenas son, fueron y serán... y gracias a los que las donaron, las realizaron, las pagaron, las pensaron y las ejecutaron. Gracias a todos, pues es Patrimonio de la Hermandad y de Ella...
Jamás iré en contra de algo que Tu ya tienes, y que no voy a entrar a valorar, pues ni soy bordador, diseñador, vestidor o historiador de artes y partes... NO... ese no es el cometido de esta entrada, ni mucho menos el de este pensamiento en voz alta... que es un pensamiento solo mío, personal e intransferible... Yo, a TI, siempre te veo con saya blanca y manto azul...
Simplemente, pienso así, y digo que una Hermandad o Cofradía, debe de ser mucho más que ponerse en la calle un día al año, cambiándole por completo las hechuras, formas y maneras a la impronta de una imagen, que debería de salvaguardarse, por el bien de los que ya se fueron, y por dejarles un legado a los que están por venir. Debe de ser algo más que "cambiar constantemente, sin sentido alguno", la impronta de como una hermandad salesiana como la mía, debe (o debiese) de ponerse en la calle cada jueves santo, al caer la tarde. Solamente digo a través de estas lineas, de un blog que es muy mío y muy personal, y en el que no presto mis lineas a las voces de nadie, salvo a la mía propia... y en el que hoy digo, alto y claro:
Saya blanca y manto Azul, para mi Virgen de la Salud... y a las imágenes que os he ido dejando en esta entrada, entremezcladas con este breve texto que hoy he escrito con el corazón en la mano, me remito... las historias de las hermandades, están ahí. Búsquenlas. Léanlas. Y hagan honor a ellas. Y por muchos Hermanos Mayores que pasen, por muchas Juntas de Gobierno, por muchos cofrades que se empeñen en cambiar las hechuras de lo establecido, por muchos vestidores que se dediquen cada año a mas que vestir vírgenes, presentar una pasarela anual de nuevos tocados, formas y maneras... sean lo suficientemente capaces, de honrar las historias de sus cofradías. Para poder decirle algún día a sus hijos o a sus nietos: "... nene... ¿ves la virgen, como va vestida de Reina hoy que es Jueves Santo?... ¿ves como se pone en la calle tu cofradía?... pues así lleva siendo, hijo mío... de toda la vida..."...
La impronta de una Cofradía, de una Hermandad, pero sobre todo, la impronta de su Titular mariana, a la hora de presentarse cada Jueves Santo en la calle, como Reina que es... debiese cuanto menos de no ser modificada, al antojo de modas, modismos o simplemente el gusto de alguien, por ser alguien, que como todas las cosas, dejará de serlo...
Recordad. Todos... aquí en las cofradías, como en la vida, las personas estamos de paso. Pero Ellos (El y Ella) siempre quedan, como quedan y quedarán sus cofradías... así que hermanos, respetemos las tradiciones, las maneras, las hechuras y sobre todo las improntas...
Y para mi, mi Virgen Madre y Señora Nuestra de la Salud, siempre, siempre, siempre... saya blanca y manto azul... y ya si queréis que me ponga un poquito pejiguera, por supuesto, que sin puñal en el pecho, y con sus mariquillas... lo siento... es lo que hay, y como es lo que pienso, así os lo digo... ¿un toquecito este año?, se entiende,... ¿un cambio en la hechura del rostrillo?, se valora,... ¿un tono distinto en sus vueltas?, se mira... ¿un miraquetediga que bonita que va?, pues vale... pero, ¿cambiar por completo la impronta de una titular mariana?, ¿así por que sí?... pues NO... al menos para mi, NO...
Y después de todo lo escrito, y con lo que no pretendo ofender a nadie (discúlpeme aquel que así se haya sentido) solo me queda deciros, que siempre Salud, hermanos... Salud, para todos, "aunque no compartáis mi opinión"...
miércoles, 2 de abril de 2014
Los pasos para la salvación...
Ya ha salido, el Boletín 2014 de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia (El Silencio) y aquí os dejo su enlace, para que os lo descarguéis aquel que así lo quiera.
Versión Digital http://www.misericordiaysilencio.es/DivinaMisericordia2014.swf
Aún así... yo os voy a dejar por aquí, el tercer artículo mío y que por tercer año consecutivo, esta Cofradía ha tenido a bien publicar a este, vuestro servidor. Se titula "Los pasos para la salvación", alegoría de una de las advocaciones que esta talla soberbia de Mora tuvo ya hace algún tiempo. Espero que os guste, y que lo disfrutéis... tanto como yo lo hice al escribirlo...
Los pasos para la salvación…
Amanece. La calle fría y
desangelada a estas horas, aún permanece prácticamente a oscuras. Los que
contemplan mí caminar, permanecen impasibles, quietos y callados. Solo
observan, pero no ven más allá. El gemido mortecino de una bisagra mal
lubricada, tiñe de angustia la mañana. Ese ruido algún día terminará. Seguro.
Mientras, en la sombría entrada del taller, la gubia aún reposa cansada desde
ayer en el tablón de la entrada. Al candil apenas le queda aceite. El frío se
cuela por las rendijas de una muerte esperada y que reposa ya en su madero. La
sangre, poca, huyendo del barroquismo exagerado, le resbala desde el costado
hasta empapar por completo el lateral derecho de ese sudario oscuro y ceniza.
Quedan tan solo los últimos retoques y estará listo. Para entregar…
Entregar. Esa palabra me ronda la
cabeza noche tras noche al llegar a casa… ¡¡¡Entregar!!!... he de acabar el
trabajo. Ya está casi terminado, y aun así, cada día que pasa más pena me da
saber que tendrá que salir algún día de aquí. Con cada amanecer de camino al
taller, retumba en mi sentir esa palabra… ¡¡¡entregar!!!... Con cada beso que
te dejo plantado en la mejilla cuando llego, y cuando me voy a altas horas de la noche, agazapado entre las
sombras. Cual Judas que entregó al Señor por un puñado de monedas. Igual. Y a
cada beso, más muerte alberga la factura y más vida parece cobrar el encargo… ¡¡¡Entregar!!!…
Desde los lejanos bocetos en
carboncillo mental, hasta los primeros trazos plasmados sobre el papel… ¡¡¡Entregar!!!...
Desde la sonoridad de la gubia en cada golpe desbastando el tosco tronco de tan
noble madera, ese mismo que fui hiriendo desde el vaciado, sabiendo que a la
vez mi herida se fue haciendo más y más profunda en cada paso que daba un poco
más allá… devastando mi alma y arrancando de mi corazón inhumano, lo que
quedara de maldad… o quizás estoy trayendo poco a poco desde ese más allá, un
trozo intangible de allí hasta este más acá… el caso es que tengo que terminar,
para poder entregar… entregar…
A decir verdad, me reconfortas a
partes iguales que me dañas. Me hieres a mismas maneras con las que me salvas.
Tablas, nunca mejor dicho. Estamos en tablas. A cada beso mío, encuentro
consuelo tuyo. En cada respiración, te siento aún caliente. En cada parpadeo de
mis ojos, expiras una vez más. En cada giro de mi cabeza, la tuya parece girar.
En cada golpe, tu sangre. En cada gota de mi sudor, tus penas. En cada lágrima
que brota de mi garganta, tu amor. Y yo, cual Judas arrepentido mientras he
ensamblado las piezas de este puzzle de madera, sabiendo que con el tiempo,
llegaría la hora de tu entrega, ahora que está tan cerca, no te puedo dejar.
Tu palidez me sonroja. Tu
temeraria muerte, me alivia. Tu madera, cobrando volumen aún no cobrada la
pieza, me muestra la pequeñez mísera y cobarde de nuestra raza y condición
humana. Tu textura y tus maneras,… tu forma y volumen tomando forma y vida… y
la Vida, cobrándose, palabra a palabra, la redención de una confesión
desgranada a base de cincel, martillo y silencio. Conversaciones al amparo de
un roto candil, que sigue perdiendo aceite, y que mal ilumina la estancia,
diluyendo los sueños entre la realidad de los pliegues de tu sudario, ya por
fin acabado.
Tus carnes pálidas, abriéndose de
par en par para entregar la vida… ¡¡¡entregar!!!... el violáceo del rigor
mortis, el morado de tu mejilla de ecce-homo, el golpe que nos das con tu
muerte y la vida que me golpea al verte. Escarnecido. Humillado. Maltratado.
Injustamente expuesto al tomento de una cruz que se clavará en el calvario de
los granadinos. Te tengo que entregar. Granada no se puede perder, el
contemplarte como yo lo he estado haciendo. A la poca luz de las velas. El olor
del barniz diluido será transformado en aromas de incienso y cera quemada. La
irrespirable sensación aromática de la cola y el serrín, seguramente tornarán
por perfumes de claveles de esta vega.
Mientras, recuerdo mis
conversaciones contigo. Todas… en la soledad de un taller cuyas caras me
contemplan día tras día, y que no saben el buen tesoro que alberga envuelto
entre las sábanas frías. He de reconocer que hubo noches en las que te arropé.
Simplemente, así me lo pidió el cuerpo. He también de reconocer, los días en
que maldecí el encargo, el trabajo, las horas, las noches en vela y los paseos
de madrugada, apartando maderas de mi paso a patadas, por no dar con la fe…
Pero ahora, estoy seguro de que algún
día, dirán por Granada que todos los pasos les llevan a Ti. Dirán por Granada,
que cada vez que la noche se echa a dormir sobre el murmullo del agua tranquila
y quieta, que serpentea el cauce que bordea la Alhambra, te esperarán a Ti. Que
la oscuridad negra y fría de una madrugada hostil, golpeará profundamente en todos
los corazones de los granadinos. En todos. Y eso será así, desde que salgas por
esa puerta, que sigue sonando a lamento y a olvido. Ya me queda menos, para
ponerte en la calle. Para entregarte…
Será la primera vez que te
contemple el sol, las estrellas y la luna. Y no sé, ahora que el atardecer
envuelve la ciudad, cual será tu destino. Ni siquiera sé, si conservarás tu
estado y el poder de tus hechuras con el paso de los años. Si tus carnes
marfileñas mantendrán el frío en los corazones de quienes te contemplen.
Tampoco sé, si como a mí me has hecho, harás sentir al resto de las personas
que te miren, meros Judas espectadores de tu condena, de tu sentencia, y de tu
ejecución…
Lo que sí que sé, es que con el
paso de los días que ambos hemos estado charlando en la soledad de mi taller,
he conseguido decirte todo lo que a Ti se te puede decir… en silencio… en el
más absoluto y enorme de los silencios…
Así que cuando abandones mi casa,
cuando “te entregue”, cuando al final el aire caliente y suave de la tarde te
dé el sentido que cobrarás como obra y el espíritu sagrado inunde cada nudo de
tu madera para ser el más fiel exponente de lo que es una muerte serena y a su
vez devastadora, acuérdate de nuestro trato,… de ese que tantas veces hemos
hablado. Déjame continuar “los pasos a seguir para la Salvación”…
Sálvame Señor… cuando llegue la
hora, Cristo de la Salvación… y te prometo, mientras poso mis manos sobre la
llaga de tu costado inerte, que todo lo
que hemos hablado Tu y yo en estos meses, quedará a salvo para siempre,
guardado en cada uno de mis golpes a tu madera, guardado en cada pincelada de
mis veladuras, y guardado en el blanco de tus ojos entornados… y cómo no, en el
cofre de nuestros silencios…
Francisco Abuín.-

En Granada, siendo el año MMXIV de Nuestro Señor Jesucristo
Gloria siempre a la Santísima Trinidad
martes, 25 de marzo de 2014
A Ti, siempre te he echado de menos...
A Ti, siempre te he echado de menos...
Eso es, ha sido y será así. Sin más. Por eso mismo, de vez en cuando me dejo caer en tu negra reja, al amparo del rumor del agua callada y quieta que con la mecida justa se adentra en la ciudad. Y paseo tu reino al calorcito de una tarde primaveral en la que me sobra la chaqueta, y en el invierno de una noche fría y tersa que despierta las neuronas dormidas, cuando los cantos de los pájaros enmudecieron hace rato, mientras buscaban refugio... y allí me paro siempre un rato... esté abierta tu casa, o no...
A Ti, siempre te he echado de menos...
Seguramente a Ti, sea a quien le debo una nueva etapa en mi vida y en mi vida costalera. Una nueva interpretación de lo que es pasear las calles y pasear bajo un palio de alpaca plata que se vuelve dorado al candor de una tarde que cae como siempre, lentamente sobre tu casa. Seguramente a Ti, te debo las hechuras que me hicieran ser la voz bajo tu paso de palio, y ser los pies de muchos hombres buenos que te enseñamos a volver de noche a San Pedro, "de otras maneras". Seguramente a Ti, te deba tantas y tantas cosas, que jamás te estaré del todo agradecido...
A Ti, siempre te he echado de menos...
Y es por eso, que cada vez que puedo te visito. Que me sigo echando en tu cancela. Que me palpita el corazón y mi sangre corre a borbotones cuando te siento cerca y cuando te siento tan dentro. Que cada vez que te recuerdo, te rezo y te añoro. Que fuiste tu quien vio a mi madre ser bautizada, con aguas del bajo Albayzín, y quien bendijo la unión de ella con mi padre. Que cada vez que te me vienes a la cabeza, sobran palabras para medir aquellas chicotás de ilusión que se dieron bajo tu paso. Todas. De principio a fin. Sin más demostración excesiva de algún sentimiento que no fuese llevarte a Ti...
A Ti, a quien siempre he echado de menos...
Y será por eso, que cuando llega el domingo más bonito del año, y con el su mañana, no puedo dejar de ir a verte en persona. Por poco tiempo que pueda, tenga o me sobre. Por mucho que las sombras de las calles aún dormidas, me hagan temer a la mañana. Por mucho tiempo que pase, y por todo el que pasé contigo. Porque si hubo amor y fuego, el rescoldo siempre queda, y la llama está que arde. Porque a Ti, siempre te he echado de menos...
A Ti, siempre te echaré de menos...
Porque fuiste el espaldarazo a muchos cambios en mi vida, de la mano de los cambios que hubo bajo tu paso. Porque me enseñaste de nuevo, las maneras de pasear y de pasearte. Porque te cruzaste en mi camino, para dar sentido a las cosas y para ponerme a mi en el mío. Porque me hiciste fuerte y con eso ya tuve bastante. Porque muchas de tus calles, me siguen llevando una y otra vez a Ti. Porque me devolviste el romanticismo aterciopelado que atesora tu paso de palio. El más romántico de toda Granada... y con eso me quedé. Con tu romanticismo que yo hice mío, para recuperar lo perdido y regalárselo a quien así lo mereciera... y por eso, y por otras tantas miles de cosas impares, te estaré siempre agradecido...
Y a Ti... pasen los años que pasen...
te seguiré echando de menos...
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