Los que se meten bajo la oscuridad del faldon
jueves, 29 de julio de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
Dies Irae... no todo iban a ser pasos...
Dies Irae. Es un famoso himno en latín, atribuido desde el siglo XIII al franciscano Tomás de Celano (1200-1260). Este señor, para quien lo no sepa, fue amigo y biografo de San Francisco de Asís. Este texto está considerado como "el mejor poema en latín medieval". El poema en cuestión trata de describir el Día del Juicio Final, en el instante en el que la trompeta llama a los muertos ante el trono divino, donde los elegidos se salvaran, y los condenados serán arrojados al fuego eterno. Cabe deciros que este himno fue usado hasta 1970, en el rito romano hasta la revisión del Misal Romano en esas fechas.
Os dejo con su original en latín y su traducción. Y con un vídeo
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martes, 27 de julio de 2010
Felicidades Carla... dos añitos... abuffffff.... sopla, sopla fuerte...

Felicidades princesa. Dios te bendiga todos los días de tu vida, Carla.
Ya tienes dos años. Y además bien cumplidos, pues rebosas salud a raudales, y repartes sonrisas a partes iguales. 27 de julio de 2008. Una fecha que seguramente nunca olvidemos, ni tus padres, ni tus tíos, ni tus abuelos, y mucho menos este que te escribe y te felicita.
Viniste en el momento justo y a la hora precisa. Nos hacía falta algo así, y llegaste tu. Con tu rubia melena y tus grandes ojos negros, negros como aceitunas. Yo se de uno que todos los días se levanta con una poza de babas en la almohada, porque aun durmiendo sueña contigo. Tu padre. Mi hermano Carlos.

Y es que te has convertido como por arte de mágia en el bálsamo y medicina de la abuela. A parte de tus padres, como no, no creo que haya otra persona a la que tu llegada le haya sentado tan bien. Han sido unos meses muy duros para todos, pero gracias a Dios y a la Señora que siempre reparte Salud para mi familia, ya pasaron, y aun cercanos en el tiempo, lejos quedan ya de nuestras mentes y practicamente en el cajón del olvido. Sentimientos y pesares que nunca debieron de salir a pasear, y mucho menos tocar en la puerta de mi casa.
Pero ya todo pasó, gracias a Dios. Y buena parte de culpa la has tenido tú, rubita de ojos negros.

Y yo, ¿que quieres que te diga? Que aquí está tu tío para lo que te haga falta. Que mejor sonrisa que la de una hija de mi hermano. Aquel con el que compartí la mitad de mi vida y algo más, porque compartí cuarto, juegos, cama, sueños, mesa y mantel. ¿Como no te voy a sentir como casi mía? Debe de ser una locura, pero te quiero como si fueses hija mía, porque eres carne de mis carnes y bendita melena rubia por la que mi hermano bebe los vientos. Nada mas que por eso, el pellizco que tenia en el alma desapareció un buen día. Dicen que Dios es sabio, y bien que es verdad. Nos hacía falta la sonrisa de una niña en casa y llegaste tu. Buena lección de los cielos, para que no desespere aquel que tanto espera.

Llegaste a nuestras vidas un 27 de julio de hace tan solo dos años... ¿Como pasan los días tan rápido, que practicamente no nos damos ni cuenta? Y tu mientras creciendo y dando felicidad a todos, incluida la abuela a la que tanto bien has hecho. Por eso hoy, rubita mía, Carla, te felicito por que cumples dos añitos. Pero también te doy las gracias por el bien que le has hecho a mi familia. Sopla fuerte Carla... sopla tan fuerte que además de apagar las velas, alejes todo lo malo que nunca querré que te pase...
Felicidades y muchas gracias, Carla... un beso grande, grande, grande..
Y a Dios que está en los cielos y se que con estas cosas disfruta, solo me queda pedirle que siempre se acuerde de tí. Que te colme de bendiciones y darle infinitas gracias por haberle dado "la vida" a la abuela. Y que María Santisima, que ya te iras enterando de que por casa le llamamos Salud, siempre te resguarde bajo la oscuridad del mismo faldón, ese que un día cobijó juntos a tu Padre y a su hermano en chicotás inolvidables que se perdieron en el baúl de los tiempos. Este hermano de tu padre, el mismo que hoy te felicita desde su blog que es tan tuyo como mio.
FELICIDADES CARLA, DE PARTE DE TUS TIOS FRANCIS Y MANMEN Y DE TUS PRIMOS FRANCISCO JOSE Y JESÚS... YA VAN DOS... QUE CUMPLAS MUCHISIMOS MAS... Y QUE SEAS SIEMPRE FELIZ...
lunes, 26 de julio de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
Salud del Alma Mía, Madre del Redentor...
Hace días que no te escribo nada. Hace días que no te digo nada por este, mi blog. Hace días que aunque estés permanentemente en mis recuerdos, en mis pensamientos y en mi vida diaria, no te dedico unas palabras por aquí, Madre Mía... y mira Tu por donde, esta noche tengo ganas de decirte cuatro cosas...
Cuatro, como fueron tus lágrimas hasta hace pocos años. Cuatro que yo sequé en tardes y noches de gloria bajo el peso de mis pecados y de tu aflicción. Y cuatro las que yo sequé en tu cara después de algunos via-crucis pasados por agua con la levedad del que piensa que con tan solo rozarte la cara, rozaba la gloria infinita y bella en la que tu navegas cada noche en mi corazón. Ahora son cinco lágrimas las que recorren tu precioso rostro de Madre Salesiana. Quizás esa quinta lágrima sea la que tantas y tantas veces vertieron mis ojos al postrarme bajo tus plantas, donde se debe de postrar todo aquel que te respete y te ame. Te admire y te lleve siempre en el corazón.... quizás esa quinta lágrima sea mía... eso lo sabré cuando Tu me lo cuentes en persona...

Cuatro como siempre fuimos los que igualamos por fila bajo aquellas trabajaderas, que no serán ni mejores ni peores que las que ahora te pondrán al cambiar a costal. Cuatro, hasta ahora y desde siempre, Costero izquierdo, corriente siempre a mi vera, compañero y hermano de la corriente derecha y ese costero derecho valiente y aguantando el compás... trabajaderas que como ya te digo no serán ni mejores ni peores que las actuales... pero estoy seguro que no serán nunca más buenas. ..

Cuatro, como los cuatro últimos años mandando bajo tu paso, hasta llegar lo que tenía que llegar. Las cosas pasan simplemente porque tiene que pasar. Siempre he sido de esa opinión. Perdón desde este blog, al que no le gustase esas formas, y gracias a los que se que si lo hizo y les hicieron disfrutar al grito de "oído...se va la salud"... siempre mis ojos fueron los tuyos en aquella bendita oscuridad que inundaba cada jueves santo ese bendito faldón mariano y salesiano de azul terciopelo. Los tuyos y los de mis treinta y un hermanos que me acompañaron en cada pasito que dimos para estar siempre más cerca de Ti...
Cuatro como son los Ángeles que guardan las esquinitas de mi cama. Esos que guardan mis sueños de almohada templada y caliente en noches frías de invierno, y que me desvelan en cada madrugá de calor de los meses estivales de esta Granada soporífera que no tiene nunca un punto intermedio. Aquí o te asas de calor, o te hielas de frío... en todos los sentidos posibles e imaginables, y en los que no también...
Cuatro como los Jinetes del Apocalipsis que aparecen en el capítulo sexto del libro que les da un nombre. Cuatro, que están presentes a diario en nuestro mundo y nadie les echa cuentas... Victoria con su caballo blanco, Guerra montando su rojo corcel, Hambre cabalgando sobre su negro caballo y Muerte, amarillo equino maldito... los cuatro conviven con nosotros, y como dijo el poeta gaditano, la muerte vive en la calle de al lado, es testigo de la sangre roja dolor y esqueleto, la muerte siempre compra en el supermercado vino y rosas para merendar, yo desnudo la saludo y le guardo un respeto..., y como centinelas nos pintan en nuestras paredes una fecha que nunca logramos ver ni descifrar. Pero sabemos que está ahí, siempre, al acecho...
Cuatro con son los puntos cardinales, Este, Oeste, Norte y Sur.... este por donde sale el sol y gracias a Dios lo sigo viendo todos los días, el Oeste al que espero en cada eterno atardecer de esta bendita ciudad que me vio nacer, Norte donde siempre se podrá acudir a pedirte referencias para nunca perderlo y el Sur... bendito Sur que me da la vida y calienta mi piel y mi alma... cuatro puntos cardinales que nos sitúan en este mapa al libre albedrío de quien parece dejar piezas sueltas para que nosotros mismos las encajemos... como bien queramos, podamos o nos dejen...

Cuatro como somos los que habitamos a día de hoy este hogar, en el que te nombramos hace ya tanto tiempo Reina de la Casa, que tan solo recordarlo hace que mi piel, aquella que se erizó por primera vez al ver tu carita un día al salir del colegio porque sabía que acababas de llegar, lo haga otra vez más...
Cuatro y mira que no me gustan para nada los números pares. Cuatro, siempre por lo visto han sido cuatro... así que solo quiero hoy decirte cuatro cositas. Que te quiero. Que te añoro. Que te amo profundamente. Y que sabes que nada soy sin Ti. Madre mía de la Salud, o Salud del alma mía... Madre del Redentor... sabes que ando a la deriva, y parece que con el pie cambiado. No te preocupes que estoy bien, siempre que Tu lo estés por mi...
Madre, ahí te dejo, en manos de quienes te gobiernan... yo te seguiré viendo desde la acera, porque este sentimiento de profundo desarraigo se acentúa cada vez más en mi corazón y no me permite muchas veces pensar con claridad. Iré a verte siempre que pueda, Tu casa siempre ha sido mi casa... y además de verte a ti, veré a Tu hijo humillado, vilipendiado, maltratado, escarnecido y muerto en la Cruz por tanta gente como yo...
"salus et anima nostra... redemptoris mater"
salud del alma mía... madre del redentor de los hombres
siempre en mi corazón... siempre...
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