Los que se meten bajo la oscuridad del faldon

domingo, 15 de julio de 2012

Diecinueve en un día quince... impar...

Recuerdo, como no, siempre este día... los anteriores y todos los posteriores que nos han traído a ti y a mi, hasta aquí. Los recuerdo todos. Los buenos, y los malos... menos. No olvidaré ninguno de ellos. Es algo que me prometí el mismo día en que te vi por primera vez. Al menos eso espero,... como también espero que ese señor de apellido cuasi alemán y al que no voy a nombrar, no sea capaz conforme avance mi edad, de hacerme perder ni uno solo de los recuerdos, motivos y vivencias, que he vivido contigo. A tu lado. O en la distancia. Esta maldita distancia, que nos ha separado del día a día, pero de la que ya sabes que no me arrepiento, pues jamás me arrepentí de nada. Mientras tanto, todo los recuerdos los guardo aquí, muy dentro de mi. A salvo. Algunos de ellos, me cuestan más encontrarlos. Pero, aun así, se que siempre ahí están...

Te diría tantas cosas, tantas... muchas de ellas, que quizás ya las sepas. Otras, que espero que te hayan quedado claras con el paso de los años. Y algunas, que estoy seguro de que aun no. Hoy, quince de julio, que es un impar como impar es la vida misma, cumples diecinueve años. Se que los últimos han sido duros, extraños, distintos y distantes, al amparo de lo que nos ha ido deparando la vida. No te preocupes, campeón. Los estamos salvando, nene. Créeme que los estamos salvando. No nos merecemos otra cosa que seguir caminando. Ser felices, o morir por y en el intento. Tu ya con tus diecinueve, y yo con apenas veinte más. Aquí estoy, estuve, y estaré... siempre...

Pero tantas cosas te he escrito ya en este fondo blanco, plagado de letras y palabras de color negro, que se van encadenando unas tras de otras de manera fugaz, que ya no se que más decirte. ¿Que te adoro?, eso ya te lo dije, nada más que verte aparecer con costal blanco en aquel pasillo del Hospital Clínico San Cecilio... ¿qué más decirte?... ¿que te echo de menos?... todos los días... ¿que te quiero?... eso es poco, y no te merecerías que te quisiera, porque eso no es nada... ¿querer?... querer es una cosa que a ambos se nos queda chica, pequeña, insignificante. ¡¡¡No!!!... esto siempre fue mucho más... Adoración...


Y mientras, sigue navegando tus días en este mundo, cual Gondolieri que le canta a la vida, a la alegría y a la felicidad. Fuera penas, cuanto antes. Esas cosas que te causen malestar o te enfaden, quitatelas cuanto antes. No sirven para nada, y al final, el único dañado a la larga, siempre es uno mismo. Sonríe. Siempre tendrás mil y una razones impares para sonreír. Y vive tu vida, intentando no dañar jamás la vida de los demás. Se que es difícil. Muy difícil. Yo te diría que es casi que imposible. Porque por muy bien que se intentan hacer las cosas, pensando en todos y cada uno de los aspectos de la vida, nunca se puede a todo el mundo agradar. Ya sabes quien dijo eso, no???... "Quién pretende a todo el mundo agradar,... al final no hace a nadie feliz,... yo prefiero tener enemigos de verdad y que estén orgullosos de mí..." Juan Carlos Aragón

Pues eso. Haz que se sientan orgullosos de ti, siempre... por mucho que tengas que hacer alguna que otra vez, de tripas corazón. La vida no es fácil. ¿Quien dijo eso?... Ojalá, yo te la pudiese hacer mucho más llevadera. Y no creas que se intenta. Siempre se intenta. Por mi parte no quedará...

Así que por la parte que me toca, te felicito públicamente, porque eres sin duda, el tipo de hijo que cualquier padre quisiera para si. Es por eso, que te pido permiso para hoy dejarte en mi blog estas lineas, que las comparto aquí con el resto del mundo, pero que son única y exclusivamente para ti. Hoy, que estás creciendo. Que es tu cumpleaños y que estás haciéndote un hombre de bien, y para bien. Hoy, que cumpliendo diecinueve años impares, me haces el hombre más feliz y más orgulloso del mundo, porque sigo teniéndote aquí. Siempre. Dentro. Muy dentro. Conmigo... y no sabes, ni te imaginas, lo que me haces falta...

Y si no me quieres tener de "amigo"... ya sabes... estaré orgulloso y encantado de tener un "enemigo de tu altura"... así que tan solo, y por lo que pueda pasar, jajajaja... te dejaré de regalo, una serie de consejos (no te los tomes todos al pie de la letra, mi vida)

Te Adoro, Francisco José... Francisco... Fran...

Firmado: Tu padre...


Consejos:

Observa el amanecer por lo menos una vez al año. (se que lo haces)

Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos. 

Ten un buen equipo de música y sonríe a la vida mientras cantas... (me consta)

Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa. 

Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra. 

Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa. 

Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. 

No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo saben...

Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza). 

Nunca odies a nada ni a nadie... es un esfuerzo inútil, que no sirve para nada. 

Has siempre lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen. 

Si algún día, tienes un hijo, dale la mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad, por que llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo...

Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Y a los ojos, y aun más allá... al alma...

Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades. 

Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas,... sin peligro... 

No pidas prestado a los amigos... si no quieres perderlos...

Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir). 

Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno. 

Confía en Dios, pero cierra tu casa y tu coche con llave. 

Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.
Nunca confundas riqueza con éxito. 

No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos. 

No esperes que otro sepa lo que quieres, si no lo dices.

Has dos copias de las fotos que saques y envíalas siempre a las personas que aparezcan en ellas. 

No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta. Pero tampoco dejes de decir aquello, que una vez pensado, necesites decir...

No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene. 

Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él... 

No confundas confort con felicidad... se bien de lo que hablo...

Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal, jajaja es de cajón...

Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca).
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos...


Cuando necesites un consejo de amigos, si no te lo dieron ya, mira a ver si es que no tienes amigos de verdad...
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos. Pero ten siempre cerca a estos últimos...

Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento. 

Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: así que disfruta mientras lo recorres...

Y si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles... 

'La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo... 
simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino'


Tómate esta entrada con la mejor de tus sonrisas. Esa que llena siempre a la gente con la que andas. Esa que me lleva llenando a mi y a los tuyos, desde el primer minuto de tu vida. Y que ya sabes... Papá, por aquí anda... felicidades, mi vida... y que cumplas milenios más, para que me puedas ver mayor, y despedirme en su día, como tu creas que llegada la fecha, yo me merezca... y recuerda... al fin y al cabo, Ella es la que manda...

María Santísima de la Salud - Salesianos Granada - Foto Granada Cofradiera

lunes, 2 de julio de 2012

No dejes para mañana...

Ayer, mientras todo el mundo ya celebraba en el descanso, una más que posible victoria de nuestra selección nacional de fútbol, me llego la triste noticia. Encarna Ximénez de Cisneros a través de su facebook, nos dejaba colgada la noticia, la cual me dejó helado el cuerpo, rota la imaginación, y sin capacidad de pensar por unos instantes que se me hicieron angustiosos y pesados. La tarde, que pintaba bien para nuestro deporte, y anticipaba toda una noche de festejos, se tornó gris, plomiza y con un regusto amargo. La compañía de mis hijos y de amigos, que disfrutábamos el partido en L´antigua, tampoco logró sacarme de ese estado en el que te quedas, cuando noticias como la de ayer, te parten el alma, y te dejan a las claras, que la frase hecha "no dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy", cobra todo su sentido por cada una de sus letras, de sus sílabas y de sus palabras... "No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy"...


La noticia, la mala, muy mala noticia, no era otra que el fallecimiento de Don Enrique Seijas Muñoz (ya lo se, Enrique, que no te gustaba lo del Don, pero para mi siempre fue algo que iba pegado a tu nombre). No me lo podía creer. En mitad de una calle Puentezuelas vacía e inerte, ya que todo el mundo disfrutaba de la final España-Italia (por cierto, Enrique, Ganamos!!!), mi cabeza perdió el sentido por momentos: - No puede ser!!!... no puede ser!!!... me repetía una y otra vez a mi mismo. No puede ser, Enrique, coño, me cago en tó... que habíamos quedado la semana que viene en vernos, cuando volvieses de Cádiz. Estas cosas no se hacen...

Resulta, que yo conozco personalmente y gracias a Dios, que siempre pone personas en mi camino dignas de conocer y tratar, a Enrique Seijas. Y lo conocía prácticamente desde que pregonara a mi hermandad salesiana en la década de los ochenta. Muchos pregones en aquella voraz década y la siguiente. Las cofradías nos llevaron a encontrarnos más de una vez y de mil. Actos de la más puras y rancias tradiciones granadinas, nos hicieron coincidir en más de una ocasión. Siempre el trato fue amable, sencillo, afectuoso y cariñoso. Quizás, porque mi aniñada estampa de "ese cofrade y menudo costalero de salesianos que era apenas un chaval", era la que siempre acompañaba a Don Enrique cada vez que nos veíamos... (sigo diciéndote que mientras escribo estas lineas y mis ojos se llenan de lágrimas, Enrique, me has hecho una putada, y de las gordas)...

Para más inri y sobre todo, para satisfacción mía y personal, tuve el inmenso honor y placer de trabajar con él en el Diario Ideal de Granada. Yo en Reproducción, Cierre o Rotativa. El en su Redacción, corrigiendo textos hasta las tantas y tomándonos todas las noches algo en la cafetería del periódico. Aun recuerdo con una amplia sonrisa, y así quedará para siempre, la noche que estando de Jefe en la Redacción, al cierre de una de las ediciones semanales del diario, se me acercó... "Francisco, toma. Ya tenía ganas de dártelo"... y me regaló, como ya había hecho otras veces con cosas suyas, su libro de extractos de Pregones y Poesías "Andalucía de Pasión"... regalo que guardo con inmenso cariño y que mimo con auténtica pasión, ya que las muchas conversaciones en aquella redacción, me dejaron desenmarañar y conocer, a una persona totalmente distinta a la que muchos de ustedes pudiesen haber conocido en algunas otras facetas... yo me quedaré siempre con ese Enrique culto, educado, bonachón, conversador y terriblemente humano... con una humanidad excelsa y con una fe y un arrojo en sus creencias y en sus virtudes, a prueba de bombas...

De puras raíces granainas aun nacido en Huelva, era un excelente comunicador, pero mucho más allá, destacaba su tremenda humanidad, al margen de una profesionalidad incuestionable, en la que no voy a entrar, pues de todos ya es sabido. Y si no, busquen... busquen. Sepan, a través de la búsqueda y la persecución del conocimiento, quien fue Don Enrique Seijas Muñoz. Yo no he abierto esta entrada para daros un curriculum de Enrique...

Yo, esta entrada, se la dedico a él, por que tras casi tres décadas en el Diario Ideal, lo recuerdo con cariño entre muchas tardes tediosas y algunas noches asfixiantes, en lo periodístico y en lo personal. Recuerdo, aquellos días terribles para toda la humanidad, en los cuales se desenvolvieron los macabros acontecimientos del 11 de septiembre niuyorkino. Nos pasábamos horas, echando vistazos a las fotos que nos iban llegando de las diversas agencias fotográficas, y contemplábamos con verdadero estupor y asombro, aquello que estaba ocurriendo a miles de kilómetros, pero bien parecía sacado de una película de ciencia ficción... y lo vi, temblar la barbilla y esbozar una lágrima, por que su humanidad iba mucho más allá de la noticia...


Aquella tarde, recuerdo que entraba a las siete. Una jornada de siete a tres de la mañana, de las que yo disfrutaba mucho. La maquinaria de la redacción estaba en pleno ajetreo, y más en un día como ese. Yo sabiendo ya desde las tres todo lo que ya iba pasando al otro lado del charco (aquel famoso telediario de Antena3 presentado por Matías Prats, no se nos olvidará nunca a los que pudimos verlos en directo) no dudé en irme un rato antes de mi jornada. Sabía que la redacción estaría de bote en bote, y así fue. Marché de casa no serían más de las cuatro y media. Y allí estaba. Pegada la mirada, tras aquellas gafas ampulosas y cuadradas, en la pantalla de una sala que echaba humo. Vimos las caídas de las torres en aquellos televisores que había por todas partes. Pasé la tarde-noche, con Esteban de las Heras y contigo, mirando la tele, comprobando en internet, buscando y localizando teletipos, noticias y fotos. El trabajo de aquella tarde, fue largo. Yo salí muy tarde. En Reproducción se comenzó la elaboración de planchas y clichés (fotolitos) a altas horas de la madrugada, lo cual nos llevó a que la edición saliese a la calle tarde, muy tarde... y así esa noche del 11 al 12 de septiembre, y las consiguientes. Pero como añoro y recuerdo aquellas charlas, aquellos saludos... aquel asomarte a la puerta y desearnos a todos las buenas noches, cuando ya era prácticamente de día, mientras recogías un periódico que yo traía de la rotativa, recién impreso, húmedo y calentito... como el pan recién hecho, el cual te llevabas bajo el brazo...

Y aunque tras causar yo baja en el Ideal, y seguirnos viendo a menudo, la relación, cosa normal, se vino difuminando con el tiempo. Oblgaciones familiares y paternales, las tuyas y las mías. Otras dedicaciones laborales por mi parte, etc, etc. Pero de un tiempo a esta parte, habíamos retomado las conversaciones y el trato de siempre. De quien no se olvida, por muchos días que pasen sin ser visto, oído, sentido u abrazado. Y que casualidad que dos medios internautas tuviesen bastante culpa de esto. Facebook y Twitter... a través de estas aplicaciones, nos contábamos las cosas que no podíamos hacer en vivo y en directo.. y mira tu que mala pata, que la semana pasada, comentando una foto que Encarna Ximénez de Cisneros subió a su muro de facebook, mientras posabas sonriente con Pepe Cantero y Rakel Romero, empezamos como otros muchos días, a chatear por el privado... y que putada Enrique, y bien lo sabe Dios...

Quedamos... Toma mi teléfono,... y yo tomé el tuyo. Había perdido tu número en dos mil ocho, cuando me robaron el mismo día de San Francisco de Asís mi recién estrenada blackberry. Perdí teléfonos, agendas, correos, etc, etc. Y entre ellos, el tuyo. Y aunque nos vimos varias veces más, desde aquellas fechas, o no salió el tema, o no se el porqué, el destino nos tenía marcada y fechada esta macabra jugarreta. A tí, la de acabar con tu vida. Y a mi, la de dejarme con la miel en los labios tras quedar contigo el pasado jueves. Ese día nos dimos los teléfonos, y me comentaste que tras una visita a Cádiz, la semana que viene nos veríamos. Y todo, porque yo te hice un comentario, al que tu como siempre supiste salir al quite. Como siempre...


Comentario jocoso, y muy de tu estilo... "... Francisco, en cuanto a vernos, vamos a quedar, y te llevo "El Fuego de Al-Andalus..."... y yo, gilipollas de mi, le dije por privado "Enrique, mejor la semana que viene, que habré cobrado, y nos tomamos algo, aunque sea una casata en los italianos"... y el rápidamente y al quite me contestó: "Amigo, a estas fechas de mes (28 de junio), aun puedo pagar yo todavía"... malafollá genuina y albaicinera, de un oriundo onubense, que se bebió Granada hasta empacharse con ella... y comentario, de quien es tu amigo y quiere verte como sea y cuando sea. Sin preocupaciones. Ya pagarás tú, me vino a decir... maldito dinero y maldita la hora en la que no cogí y te dije: "esta tarde sin falta, faltaría más, Enrique... "... pero la conversación quedó en eso... la semana que viene hablamos y quedamos... que me voy a Cádiz, dijiste. Échame el teléfono, y quedamos para el martes...


Y he ahí, que ya no podrá ser, me cago en tó... que te me has ido mientras España ganaba su segunda Eurocopa, vengando aquel codazo a Luis Enrique en el Mundial del 94. Que le hemos ganado a toda una Italia, que venciese a los Alemanes en la semifinal. Que hemos estado intercambiando opiniones por Facebook y Twitter estos días, acerca de los partidos, de los cambios de Del Bosque, del porqué no jugaba Llorente, jajaja... y mientras Puentezuelas estaba desierta, y la luna redonda y blanca sobre el cielo de tu Granada, yo recibí la noticia de manos de Encarna... mala noticia. Se acabó el fútbol, la final y al carajo España, Enrique...

Que te me has ido, joder, ¿¿¿porqué no quise quedar contigo aquella tarde de jueves???,... ¿¿¿por no tener un duro, cojones???... habrá cosa más malafollá que esta... ¿¿¿Enrique???... me cago en tó. Esto no se hace. Cuan cruel es la vida, que nos atiza sin avisar, cuando menos te lo esperas... Eso sí, en el fondo el que marcha eres tú, y yo mientras seguiré por aquí. Recordándote. Tu ya no estarás tuiteando o comentando algo por Facebook... pero siempre estarás en mi corazón, y creo, que en el de todas las personas que hemos tenido el privilegio y la inmensa suerte de conocerte. Para valorarte profesionalmente, ya están los entendidos del gremio. Para valorarte como padre, ya está tu familia. Y como hijo, están aquellos con los que ya estás reunido... pero yo me quedo con la persona. Me quedo con ese Enrique, que me sorprendió siempre con cariñoso abrazo, mano siempre tendida, y tremenda media sonrisa socarrona y de soslayo, de esas que pocos, muy pocos podemos y sabemos entender...

Y lo siento. Lo siento profundamente... por que ese abrazo ya no te lo podré dar, así como tu tampoco podrás entregarme tu libro. Lo siento, porque ya no volveremos a tener jamás esa conversación, que ya quedará pendiente, hasta que nos volvamos a reunir allí donde sea... Y se que allá donde estés, estarás esperando para decirme,... "Lo ves, Francisco, carajo... si te lo dije. Vamos a vernos el jueves... ya no por darte el libro, sino por saber de ti y abrazarte"...

Pues descansa en paz, AMIGO... y como de ser bien nacidos, es ser agradecidos...

Gracias, Enrique... siempre Gracias, de corazón... y "...hasta la próxima, por que seguro que habrá una próxima vez que nos veamos..."... y descuida, que con tu muerte me acabas de dejar palpable y aun erizando mi piel, toda una lección para la vida... "No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy"...

Así será, Enrique,... Enrique. Sin Don por delante, pues como hablamos en alguna ocasión, el Don es algo que Dios da a algunas personas, mientras el resto se lo ponen a si mismos, delante de su propio nombre...

Descansa en la Paz del Señor... "Don" Enrique,... Seijas,... Muñoz....


"NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS,... 

...SED NOMINI TUO DA GLORIAM"...

"NO PARA NOSOTROS SEÑOR, NO PARA NOSOTROS,... 
...SINO PARA LA GLORIA DE TU NOMBRE"

miércoles, 27 de junio de 2012

Y eso que más da...

La chicotá ha sido larga y lenta. Al compás taciturno, de una noche estremecida por el candor que desprende la alpaca en llamas, ha llegado. Ha pasado por delante de mis ojos, y la he dejado irse con mi beso en su mejilla calurosa y rosada. Ya es de noche, y la estaba esperando, como cada semana santa al llegar estas fechas. Una noche, que se desparrama por nuestras calles desde bien entrada la tarde. Por que la noche en Granada, aun sin haber llegado aun la florecida, se desliza lenta e inexorablemente, como la chicotá que acabo de presenciar. Y siempre te coge desprevenido, para azotarte la cara con su particular forma de decirnos, que en esta ciudad no tenemos otoño ni primavera, ni falta que nos hace... el frío se soporta mejor a pie de acera, cuando acabas de contemplar tan bello acto heroico y de amor...

Ahí queó!!!... y el misterioso paso de palio, garboso y coqueto se posa lentamente en el suelo. Los zancos por igual. La suavidad es característica de su nobleza. La exquisitez,... requisito indispensable. La chicotá... medida, bellísima, y con un primoroso mimo de principio a fin, termina... de maneras que evocan una elegancia sublime y portentosa. Sudor y trabajo a espuertas, de una cuadrilla que a las claras se ve, que la vela y la quiere, porque como Ella no hay otra igual. Arte y categoría debajo de las trabajaderas. Años de experiencia, seguramente acumulados en las caderas fajadas de esta cuadrilla, desde hace ya muchas horas. Pies que pisan el adoquinado, por donde muchos otros ya los pisaron días atrás. Ilusiones nuevas, que se mezclan con el tictac de corazones acelerados por el esfuerzo...

Peticiones. Oraciones. Silencios. Lágrimas y el vello de punta, al acordarte siempre, de quien ya no está. No pasa nada!!... No pasa nada, porque sentaditos en la peana de María, viajan las plegarias de esta noche fría. Sentaditos a la vera de María, van los besos que nunca se dieron, o no se pudieron dar. Sentaditos a la vera de María, y en esta noche fría, va todo el amor de su cofradía. Los abrazos que se dieron, y los que no. Las risas que se contagiaron, y las que se quedaron sin esbozar en comisuras de algunos labios, que seguramente ya no volvamos a ver,... o siquiera volver a besar. Sentaditos a su vera, en la misma peana que sustenta a María, van las quimeras de una vida justa, mejor, placentera y en paz... pero la chicotá termina. El sonido de los zancos al golpear levemente el suelo me hace reaccionar, y me despierta del letal chispazo que la escena me dejó clavado en el fondo del alma. Que bonita la música, y que bonito el andar. De vuelta a casa, sobre los pies, con los kilos arriba y la delantera acariciando la mecía, como los mejores y más recatados pasos de palio al regresar lento en su caminar, chicotás corticas, elegantes, sin espavientos. Como está mandao. Ya les queda una chicotá menos... siempre una menos...

Y ahí va Ella. La veo, a duras penas, entre el fulgor de la batalla entre la llama y la cera. Madre. Mujer y Madre. Esposa e Hija. Bendita seas siempre, entre todas las mujeres, madres, hermanas, abuelas e hijas... bendita seas por siempre, Señora. Con tu hechura divina de gubia granaina, al amparo de un vergel que nunca nos abandona. Ahí va Ella. Sin poder apenas ya articular palabra. Semblante cargado de una belleza que el corazón traspasa. Dolor que encoge su pecho, y el del quien te mira. Tristeza que ella sola pasea, como nadie sabe pasear las tristezas de María. Vientre bendito, que en su día Dios escogió, para ser el lecho del más grande de los "nacíos". Caderas de mujer que hoy se engalanan de fajín y cinturilla. Saya bordada que no nos deja ver sus piernas cansadas de caminos de arena, polvo y piedra. Pecherín que nos intimida, pues de todos es sabido que como Madre que es y que fue, amamantó con sus divinos senos, las primeras ansias de vida de un pequeño Jesús recién nacido, que hoy yace colgado de un madero. Atravesado por nuestras culpas. Inerte. Y en Silencio...

Venga!!!,... Ponerse, que voy a llamar!!!... y entonces, entre el respiradero escucho su voz. - "Llama cuando quieras, maestro, y vamos a llevarla a casa"... - responde una voz suave y cálida. Una voz, que atesora el poder que encierra un pequeño cuerpo de algún costalero de una cuadrilla baja. Debe de ser de la baja, pues vienen andando como los ángeles. Las levantás medidas, las arriás compensadas. Que me gusta un palio con gente bajita y empetá. Como está mandao. Yo ya crecí bastante, como para ser costalero de palio. Y eso me hizo saborear las mieles del misterio de los misterios. De los pasos de Cristo, esos que muchos no catarán por su altura. Pero cuanta envidia sienten mis carnes costaleras, cuando veo venir de frente un palio, como el que he visto venir, pasar, y alejarse esta noche, mientras he contenido la respiración, para poder saborear cada instante de su portentosa chicotá. Por que ahí nací y me crié yo como costalero. Bajo palios que pintaron para otros, la misma escena que para mi está pintándome el alma esta noche este paso, al pasar lento y acompasado, de este relicario de amor y dulzura. Estampa que ya, desde ahora mismo, guardo para siempre... Que gran cuadrilla,... Que gran trabajo,... Que grandes costaleros...

Pero aun con la posibilidad que yo me empeño en imaginar, y seguir pensando que esa voz sea de un costalero de la cuadrilla baja, hay algo que no me cuadra. Esa voz rota, aferrándose al costero de la vida,  me suena distinta. Tiene un soniquete dulce y acaramelado. Seguramente, ha debido de ser, que ya la voz no le sale del cuerpo. Seguramente ha debido de ser que la sequedad de su garganta, le gastó una mala pasada. Vida rota debajo de la trabajadera,... y alma, vida y Madre, destrozada encima de la parihuela. No, no, algo no me cuadra... Y ante mi asombro y mi sorpresa, me comenta una mujer a pie de acera...

- "Caballero, perdone que le diga y no se sorprenda. Es que son mujeres, las que llevan a la Virgen"...

"... Como???... Dadora de vida en lo alto de una peana, y portadoras de vida, bajo las trabajaderas???"...

Y esa voz, aun rota por el esfuerzo y la larga travesía, que su barco de amor comenzara esta misma tarde, ahora ya si que me encaja. Hace ya horas, que esa voz menuda y tierna, contesta, y por eso ya le queda un hálito de voz. Pero su voz, es eso... suavidad y calidez. Amor desnudo en su máxima expresión costalera. Costaleras. Madres. Mujeres y madres. Esposas e hijas. Benditas seáis siempre, entre todas las mujeres, madres, hermanas, abuelas e hijas... bendita seáis por siempre, señoras...

Con vuestras hechuras divinas de mujer granaina, al amparo de un vergel que nunca os abandona. Ahí van ellas. Sin poder apenas ya articular palabra. Semblante cargado de una belleza que el corazón traspasa. Dolor que encoge su pecho, y el del quien os mira. Tristezas que ellas solas pasean, como nadie sabe pasear las tristezas de María. Vientres benditos, que en su día Dios escogió y escogerá, para ser el lecho sagrado de vuestros hijos. Caderas de mujer que hoy se engalanan de fajín en cinturilla. Pantalón cómodo, que no nos deja ver sus piernas cansadas de caminos de arena, polvo y piedra. Camiseta que a modo de pecherín nos intimida, pues de todos es sabido que como madres que son, fueron y serán, amamantaron y amamantaran con sus divinos senos, las primeras ansias de vida de sus pequeños recién nacidos,... el paso se levanta, con la fuerza de almas y corazones que se visten con piel desnuda y tacones de mujer. Bendición del cielo, que cae sobre sus hombres para la misma Gloria de María Santísima... 

Sí!!!... son costaleras... y María, con el mismo paso con el que venía se marcha a casa. Elegante. Comedido el andar. Exquisito trabajo. De vuelta casa. Cumpliendo con el trabajo. Los reaños en donde tienen que estar. Los dientes apretaos y el alma pegadita siempre al costero. Aferradas a la vida a cada pasito que dan. Vida, de la que son ellas portadoras, al igual que la Bendita Madre de todos nosotros, y que esta noche fría va en tó lo alto del paso... 

Sí!!!... una chicotá menos, pero una preciosa chicotá...  y Sí,... son costaleras... y ahí van, andándole sobre los pies a un paso de palio cuando se marcha ya de recogía... 

- "Tos por igual... A esta eh!!!!..."

... Sí!!!..., son costaleras... 

Y eso que más da...


Pd: entrada dedicada a todas y cada una de las integrantes de la Cuadrilla de Costaleras de María Santísima de la Caridad. Y en especial a quien ya no puede salir bajo Ella, por que sin duda, eso es lo peor que a un costalero le puede pasar. Querer, y no poder... Besos niña, que siempre te doy, cuanto veo tus ojos tristes y cansados, bajo un capillo nazareno de igual color... sabes perfectamente lo que pienso,... pero sabes también lo que os admiro, os respeto y os quiero... 


jueves, 14 de junio de 2012

Una semana después y...

Una semana después y... sigo sin saber que escribir... o mejor dicho. Son tantas las cosas que quisiera explicar y haceros sentir, que no encuentro ni las palabras, la forma o la manera de como empezar a hacerlo... solo sé, que todo lo que viví, experimenté, sentí y que ya llevo tatuado en el alma a fuego de Dios Vivo, es que todo eso lo hice con y gracias a estos hombres. Ahí están. Ellos son. Bueno, somos... la Cuadrilla Tres de los Costaleros del Corpus 2012... Gloria siempre al Señor Sacramentado, Dios Vivo y deciros, que ha sido un enorme placer y un grandísimo orgullo el poder hacerlo con estos Costaleros de Dios... del Mismo Dios... áhyh ahsr áhyh... así na más, y tan solo una cosa más. Daros a todos de manera pública... las gracias. Gracias, gracias y tres mil veces millones de gracias impares, a todos los que hace una semana fueron, conmigo uno solo, impar, eterno, maravilloso, místico, celestial, divino privilegio de ser... "los pies del Señor"... 



miércoles, 13 de junio de 2012

Un pequeño adelanto...

Es tan solo un pequeño adelanto... un adelanto al no saber que decir, como escribir, o de que manera expresar en este rincón, lo que mañana hará una semana que viví el pasado Jueves de Corpus... no encuentro aun las palabras, pues los sentimientos y las sensaciones siguen siendo aun muy fuertes, y tengo a Dios Vivo escapándose aun por los poros de mi piel... 

Todo esto me ha podido, y mucho. Para bien, siempre para bien. Y como bien dicen los hombres buenos y de negro, que fueron nuestros ojos aquella mañana, "A la Verdad, Siempre"... os dejo este pequeño adelanto. Un adelanto al no saber que escribir aun. Un adelanto, al no saber como transmitiros en palabras, todo lo que me fue ocurriendo desde aquel sorteo en la Quinta, el día de la Reunión de Costaleros del Corpus. Un adelanto, que El tan solo sabía que pasaría, en su forma y manera elegida por El Mismo Dios... le hice caso al bueno de Pepe Carvajal (Gracias, Maestro, es usted todo corazón), y me hinché de Dios, con todas las consecuencias posible... 

Y este adelanto, no puede ser otro que una simple imagen. Os dejo con la imagen del día, a tan solo veinticuatro horas de que haga una semana, que se cumpliese uno de mis más anhelados sueños costaleros. Después de esto, ya no hay más. Así lo certifico y lo rubrico donde y en presencia de quien haga falta. Me quedarán muchas corrías, algunos cuantos trabajos (ojalá que muchos), mis devociones particulares, y mis más queridas imágenes sagradas, que son para mi, mucho más que un trozo de madera, candelero o telas ricamente bordadas a las que rezarles de vez en cuando... eso lo dejo para los que adoran la cultura, la pompa y el ornato, y arremeten contra lo Sagrado, porque es gratuito en estos tiempos que corren, mientras tanto se pasan por la entrepierna, las fatiguitas y las creencias de los demás...

Así que como no se que más deciros, pues aun no doy crédito a lo vivido, os dejo con una sola imagen, ya que dicen que "una imagen vale más que mil palabras"... y yo añado, que vale mucho más que mil palabras impares, multiplicadas por tres. Una sola imagen, que es la verdad de la Verdad. No hay caras conocidas. No hay costales ni tirantes. No hay abrazos ni poses para las fotos, esas que muchos tratan de tildar "de abrazás costaleras", mera farándula cofrade, falsedad de quienes luego no se pueden ver, etc, etc.. 

Yo cuando doy un abrazo, lo doy de verdad y de corazón. Y si no, no lo doy... o espero la ocasión de que al menos mi corazón esté calmado y en paz. No se puede estar bajo un capillo, y apretando fuerte los dientes... no se puede empujar el palo, cuando tu alma no está limpia... y no se puede tocar un martillo, cuando tu corazón es tan negro, como el traje que te pones para estar delante de El...

Y por eso os dejo con esta fotografía.... porque el Jueves de Corpus en Granada, la Verdad es, que no hay más y nada vale más... que Los Pies del Señor, en esa mañana tan bonita y ya para siempre en mi corazón, como es la Mañana del Jueves de Corpus Christi granadino... 


A la Gloria, siempre... A la Verdad, siempre... y con la Tres, Siempre...

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Foto cedida por Victor Ovies, de su web www.granadaphoto.com

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