Los que se meten bajo la oscuridad del faldon

lunes, 17 de enero de 2011

Tercer lunes del año...

Tercer lunes del año. Tercer lunes de este curioso, extraño y saltinbanqui mes de Enero. Y yo no puedo dejar escapar la oportunidad de contaros, para aquel que aun no se hubiese dado cuenta ya hace tiempo, que a mi me gustan los lunes. Y no un poco. Una barbaridad. Son para mi, como un pistoletazo que da salida a lo que está por venir durante el resto de la semana. No quiero decir con esto, que me dejen de gustar los fines de semana o resto de los días de la misma. Pero los lunes son distintos a cualquier día de todos los demás. Te acuestas tarde la noche del domingo, como quizás no queriendo hacerlo para exprimir hasta el ultimo instante lo que nos deparó el festivo que marcamos en rojo, y te debes de levantar temprano, porque simple y llanamente, es Lunes...

Gracias a Dios, y pese a la que está cayendo, según tantas lumbreras debido a una crisis mundial (atención a Alemania, que crece en empleo, jojojo... mundial???) mantenemos el puesto de trabajo, y eso ya es síntoma de alegría al ver que llega un nuevo lunes al calendario y tenemos donde ir y que todo el mundo no puede decir lo mismo. Pero ya no solo es el ir a trabajar, que ya es mucho. Es también el levantarte al compás de los despertadores y a la misma vez que tus hijos, cruzarte con ellos por el pasillo, esos buenos días, esos besos aun de sábanas calientes, esas colas en las puertas de los baños, esas duchas que te despejan la mente, esos desayunos rapiditos y esas prisas por llevarlos a su colegio. Es ver como miles de padres más hacen precisamente lo mismo. Muchos de ellos, estoy seguro, odiaran los lunes. "Pó a mi, me encantan"...

Y me gustan los lunes por eso. Porque dan comienzo a una semana más, en la que agradecer todo lo que nos pasa y nos ha pasado. Y mirar de frente a lo que nos está por llegar. Porque tras el fin de semana, en el que no siempre hacemos balance de la semana anterior, nos viene estupendo que sea lunes para decir... "bien... otra semana más, y aun sigo aquí"... y los lunes son mucho más que un día normal de la semana. Es el arranque, es el comienzo, es la ventana abierta a lo que está por llegar, es la puerta que abres con una sonrisa en la cara para recibir lo que bien tengan que dejarte, es el alma vacía de empachos y llena de cosas por hacer, es la ilusión de seguir creciendo, de seguir luchando, es simplemente lunes plagadito de escaleras que subir y de escollos que solventar. Pero aun así, los lunes señores... son palabras mayores, porque como ya dijo una vez el pregonero...

"... hay tres jueves en el año,
que relucen más que el sol,
jueves santo, jueves de corpus
y el día de la ascensión..."

y yo le cambio la letra
y digo que hay un lunes de sol
que es grande, inmenso y santo,
y propinilla del Señor...

y ese lunes llegará...
y dará sentido a estos otros,
y llamaran a los martillos
para que el Rescate bendito
esté otra vez entre nosotros...

domingo, 16 de enero de 2011

Se que soy de Ti... porqué te he sentido...

Se que soy de Ti, porque así lo he sentido desde siempre. Porque he dibujado tus contornos y tus perfiles, en la penumbra de mis soledades. Porque he sentido tu respirar, tan profundo que se mezcló con el mío para danzar al mismo compás. Porque noté tu poderosa presencia con la más mínima brisa que rozó mi cara en cualquier atardecer. Porque sentí tus manos atadas y el hormigueo que se extendía hasta las puntas de tus dedos debido a la presión de las ataduras. Porque lo se, y no me preguntes el porqué, pues no tendría ni encontraría jamás una explicación razonable. Ayer volviste a mi vida por unos instantes, que fueron mágicos y esclarecedores en muchos sentidos. Me diste fuerzas, me iluminaste el alma entre tanta oscuridad y se me estremeció el corazón. Mis pupilas se humedecieron por momentos y aguanté el tipo como buenamente pude. Te volví a ver cuando menos lo esperaba. Apareciste sin buscarte cuando quizás más falta me hacías. Siempre lo estás, yo ya de eso no dudo. Pero ayer al caer la tarde, cuando los cielos se tornaban morados como tu túnica nazarena y la Alhambra se perfilaba majestuosa, te mostraste negro sobre blanco, y de fondo, ese cielo azul claroscuro de esta Granada que es preciosa la mires por donde la mires, y que es tan profunda como lo son los mares profundos y de un intenso azul. La luna, esa que no existe para mi, porque simplemente creo que hay cosas más importantes, se asomaba lentamente por encima de los tejados y un tanto envidiosa intentaba parar su inexorable movimiento alrededor de la tierra, por querer vivir el momento que yo ayer viví intensamente. Y no pudo...

Gracias Señor, porque se que eres el que eres, y que siempre estarás conmigo. Vaya donde vaya, y esté donde esté. Se que soy de Ti, por detalles como el de ayer por la tarde. Apareciste de nuevo en mi vida, para dejarme una vez más sin palabras, pero dándome a la vez muchos motivos para no desfallecer en el intento de seguir recorriendo caminos, que siempre terminan llevándome a Ti, haciéndolo de tantas y de tan curiosas maneras. La tarde se marchó lentamente, como caen las hojas de una buganvilla al caer el relente de nuestras noches frías y cerradas, donde la escarcha puede y vence muchas veces a nuestros corazones calientes. Gracias, por ser mi 3,1416... mi imagen mil y una veces presente en tantas y tantas tardes como la de ayer... no te esperaba, eso lo digo aquí y en sebastopol. Ayer no te esperaba, seguramente porque buscaba soledad, y sin embargo viniste a mi una vez más. No se que buscas de mi, ni que quieres que yo más sepa de mi amor por ti, y de mi necesidad de saber que estás ahí, siempre con tu pie adelantado.

Tan solo darte las gracias mil veces impares, por pertenecer a esa constelación de devociones calladas y silentes que llevo encerradas y guardadas bajo llave y con el lema de siempre ("ÁHYH ASHR ÁHYH" (Soy el que Soy)..., ya que pocas personas saben de mi querencia hacia Ti, Señor que acunas tanto poder y tanta bondad. Se simplemente que fui, soy y seré siempre de Ti. Y que ayer me sorprendiste una vez más. Y llegaste desde la distancia, cuando ni siquiera te esperaba, al amparo de un café caliente y de una tarde fresquita. En pleno arrabal halconero, donde los tejados ocres y verdes de musgo ancestral, se mezclan con la blanca claridad de sus fachadas y con la música de fondo de los lamentos del agua que se reflejaban en las risas de los chiquillos que jugueteaban junto a la fuente. Testigos mudos fueron los rojos geranios y los balcones que nos dejan vistas inmortales a la fortaleza roja y nazarí. Solo darte las gracias por estar ahí, cuando más te necesito...

No me abandones, jamás... y que pena me da, el quererte como te quiero sin haberte visto nunca en tu Iglesia, ni haber rezado ante tu altar, ni arrodillarme a tus plantas, mientras mi mirada gacha se clava en la leyenda de tu poderosa peana. "Yo Soy"... y bien que lo eres... y por eso que lo se, no me quedará mas remedio que ir a verte, en cuanto tenga ocasión... eso será una de mis intenciones para este año impar, que comienza dando volteretas y que no se aun muy bien que me deparará... aquí estoy Señor... y seguiré estando siempre... a lo que Tu me mandes... porque se de antemano que no podrá ser jamás, en una tarde de Lunes Santo...



jueves, 13 de enero de 2011

18009 - Semana Santa

Ya llega.. ya está aquí... ya son las diez...

A LAS DIEZ.... de la noche...

PROXIMAMENTE...
VAMOS... ESTA NOCHE A LAS DIEZ O´CLOCK...
OSEASE LAS VEINTIDOS HORAS...
EN TODAS SUS PANTALLAS...

LUEGO NO DIGAN USTEDES QUE NO ESTÁN AVISADOS...

El palio más romántico de Granada - La Virgen de las Maravillas

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Foto cedida por Victor Ovies, de su web www.granadaphoto.com

El Misterio de los Misterios - La Santa Cena Sacramental

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